Opinión Editorial

Positiva revalorización de la plaza Alberdi

Por LA GACETA

08 Sep 2018

Si ellas no existieran probablemente sería más difícil de ver al aire libre chicos jugando, viejos leyendo el diario, amigos conversando o tomando mate, parejas besándose. La plazas se hicieron para que la gente se encuentre y sus funciones sociales son varias, desde un mero paseo o esparcimiento hasta una caja de resonancias de las protestas ciudadana. Al igual que su colega la Gregorio Aráoz de La Madrid que fue absorbida en los años 60 por la ahora vieja terminal de ómnibus, la plaza Alberdi tuvo su momento de esplendor y fue quedando relegada por los distintos gobiernos de la ciudad.

En estos días, ha comenzado a rejuvenecer, gracias a un encuentro de muralismo, del que participan 30 artistas de diferentes lugares de la provincia y de otros países que se está desarrollando en ese paseo. Este trabajo de revalorización consiste en reemplazar las veredas y reponer los juegos, y en embellecer el paseo con intervenciones artísticas. Allí está emplazada la imponente escultura de Juan Bautista Alberdi, Padre de la Constitución nacional, realizada Lola Mora, la escultora más importante que dio Tucumán; ambos comprovincianos son homenajeados con esta actividad. La labor se realiza gracias a la labor mancomunada entre la Municipalidad, artistas del Encuentro de Arte Público y Muralismo y empresas -donaron materiales- y vecinos.

La artista boliviana Renate Hollweg, que tiene bajo su responsabilidad la intervención de bancos en las caminerías centrales de la plaza, consideró su labor como una herramienta de cambio social. “Decimos las cosas de otra manera, y a la vez embellecemos un lugar, que luego será de todos. Me conmueve trabajar en estos lugares: la gente se acerca, pregunta, se va adueñando del lugar y agradece”, manifestó.

La coordinadora del encuentro dijo que las intervenciones se están haciendo en las caminerías diagonales con la temática de Alberdi (cada una de ellas tiene una palabra relacionada con él, como libertad, constitución nacional, democracia y justicia). En las escalinatas ubicadas frente al ferrocarril, se trabaja con los trenes (junto a este lugar se está haciendo la escultura de un tren). También se pintaron las casillas de la luz y del gas, con figuras relacionadas con la flora y la fauna de Tucumán.

Nuestra crónica de la edición de ayer informa que se cambiaron 83 luminarias por otras de tecnología led, así como el cableado de las columnas y que se reemplazó la iluminación de la estatua de Alberdi y se extrajeron 12 árboles que estaban secos, entre otros arreglos.

Iniciativas muralísticas, basadas en el mosaiquismo, tuvieron lugar en algunos accesos a la ciudad. En 2016, se efectuó en el parque Avellaneda el Encuentro Internacional de Arte Público y Muralismo; ese mismo año se inauguró un mural junto a la parroquia San Gerardo, en avenida Alem y Lavalle y en 2017, se inauguró un mural dedicado a los niños en la plaza Miguel Lillo.

Sería interesante que cada plaza tuviera una intervención muralística, cuya temática podría estar referida, por ejemplo, a la idiosincrasia de la barriada donde está emplazada y que antes de su realización se pidiera a los vecinos propuestas acerca de los motivos que podría tener.

Por lo visto, la fórmula municipio-artistas-empresas-vecinos ha dado buenos resultados en este caso, una buena razón para aplicarla en la revalorización de los otros paseos públicos. Si cada sector aportara su granito de arena en la cosa pública, con el arte podríamos desarrollar un sentido de pertenencia logrando una ciudad más amigable.