El camino de sirga, que une La Rinconada con el suroeste capitalino, entre Yerba Buena y El Manantial, se encuentra convertido en un inmenso basural que crece día a día, mientras las autoridades se muestran impotentes para evitar el deterioro constante de esta vía de comunicación.
Se trata de una autovía trazada junto al canal que lleva agua desde el piedemonte hasta el Canal Maestro de Desagüe Sur, que está en el límite entre Capital y Yerba Buena. En los últimos años, con el crecimiento incesante de Yerba Buena hacia el sur y la construcción de numerosos barrios cerrados, countries y edificaciones en la zona que une la “ciudad jardín” con San Pablo y El Manantial, el camino de sirga ha sido replanteado como una avenida y se ha proyectado trazar una acera del lado norte del canal para que por ese sector haya circulación este-oeste. Para eso, se han comenzado a construir puentes que ayuden a descomprimir el abigarrado tránsito en los puentes existentes en las esquinas con las calles San Martín y Zavalía. La circulación, precisamente, se ha incrementado a raíz de ese crecimiento urbano acelerado. Sobre todo en el sector suroeste del camino, cercano a La Rinconada, han proliferado los barrios cerrados y hay una pujante zona de comercios que genera intenso movimiento vehicular.
Precisamente, el proyecto de pavimentación comenzó en 2015 y se suponía que iba a estar concluido en 2017, pero, si bien no está inconcluso, se encuentra ralentizado o detenido mientras los problemas han crecido hasta niveles insoportables.
Los vecinos hablan de mala señalización (en el nuevo puente de la San Martín), de circulación de motos sin luces y de otros vehículos a alta velocidad y de malos olores en el canal al que van a tirar basura decenas, si no cientos, de carritos a diario, aparentemente porque han sido cerrado vaciaderos en Yerba Buena, según dicen las autoridades pedemontanas.
Las explicaciones que se dan son que se trata de un sector sin jurisdicción específica: no es de Yerba Buena ni de El Manantial, y tampoco se quieren hacer cargo de estos problemas las Direcciones del Agua (DPA) y de Vialidad (DPV). “El camino de sirga es de todos y no es de nadie”, dijo el secretario de Obras Públicas y Planeamiento de Yerba Buena. El comisionado de El Manantial agregó que la DPA debería ocuparse y que el crecimiento de Yerba Buena le está generando problemas a su jurisdicción; también culpó a los countries “que contratan carreros”, y reveló que “la recolección de la basura no ha sido prevista” (antes de que se habilitaran los emprendimientos urbanos). El titular de la DPV dijo que “El Manantial debería aceptar el traspaso” del canal, lo cual es una tendencia; y el titular de la DPA dijo que no tiene presupuesto para mantener limpio el canal. En suma, es menos de todos y más de nadie, según se ve, porque nadie se hace cargo.
Pero los expertos urbanistas han señalado que estas cuestiones tienen que preverse en la planificación urbana y que siempre debe haber coordinación entre jurisdicciones y eso debe hacerse cuanto antes, porque el crecimiento acelerado de esta zona va a agravar cada vez más los problemas y ya está generando hábitos perniciosos -como la actividad de los carreros que llevan basura- que después serán imposibles de erradicar. Además de que problemas como la irregular recolección de basura deben resolverse de inmediato.