“Comienza el poema más largo del mundo. Será escrito por muchas personas y sus destinatarios los habitantes del siglo 22. Seguramente viajeros espaciales con nuevas formas de poesía, pensamientos y máquinas inimaginables. ¿Felices? Quién lo sabe, aunque parecidos a nosotros en el amor, odio y otras cosas. Espero y ruego que este mensaje no se transforme en botella al mar embravecido dirigido a nadie, a la Tierra dañada por el hombre mismo”, escribió el poeta Leonardo Iramain, en la introducción del primer tomo donde ya ha comenzado a caminar “El poema más largo del mundo”.
Custodio del Museo que atesora varias de las esculturas de su padre, Juan Carlos Iramain, autor del Cristo Bendicente de San Javier, el artista plástico, dramaturgo y abogado explicó que en el libro en blanco de 73 por 48 centímetros, todas las personas, aunque no hayan escrito nunca un poema, podrán asentar un mensaje de no más de 10 líneas dirigido los habitantes del año 2116.
“Cuando esté lleno este libro, vendrán otros y le vamos a pedir al Archivo de la Provincia que los conserve hasta que algún sobreviviente del otro siglo pueda ver el libro terminado el 9 de julio de 2116. Hay que tomarlo como una acción artística, pero también como un llamado a la Humanidad, diciendo que la poesía puede decir algo a los habitantes de ese siglo que esperemos que llegue”, dijo.
“Nada es absoluto”
“El espejo enseña la pintura de una tela, transforma el vórtice ilusorio de los yoes. Nada es absoluto, solo el amor en la rosa, abriéndose en el cáliz”, escribió la poeta Leticia Mure en la primera página. Su colega Mirta Elda Sema asentó: “para este poema he andado el vuelo de las libélulas, el canto de las sirenas en alta mar para embellecer estas líneas que andarán los tiempos infinitos que designe el universo para que otros ojos las lean con la finitud del regreso en la luz de un girasol…”
La escritora taficeña Estela Porta escribió: “Esos cadáveres sin nombre nos escriben las llagas hondas del silencio, esos sepias de ausencias, de pájaros migrantes exiliados de sí mismos, poetas, pájaros, poetas para decir a la memoria de las víctimas de la última dictadura militar argentina”.
Iramain señaló que la escritura se efectuará en forma ininterrumpida hasta 2116. El libro está a disposición de los ciudadanos en los horarios de atención al público en Entre Ríos 27, sede del museo. No hay inconvenientes que una persona vuelva a escribir, pero debe dejar transcurrir, por lo menos, un mes, no hay restricción de idiomas ni censura para escribir. La iniciativa fue declarada de interés cultural por el Ente Cultural de Tucumán.