Para su trabajo práctico en la facultad, Franco Mirra Giolitto quería contar una historia de la realidad, con dos personajes que había imaginado. Se propuso la siguiente escena: un padre violento va a exigirle a un profesor una buena nota para su hijo. Convocó a los actores Rodolfo Juárez y Rubén Ávila, y el resultado fue un corto titulado “Un favor”, de menos de 10 minutos. Quienes lo vieron le aconsejaron al autor, de 24 años y estudiante de la Escuela de Cine de la UNT, que lo presentara en festivales. Ya obtuvo nominaciones en dos, y acaba de ganar el premio al Mejor Drama en iChill Manila Int Film Fest, de Filipinas. El tráiler está disponible en www.youtube.com/watch?v=kVZlMTRtLiY&feature=youtu.be
“La construcción de personajes es fundamental para contar cualquier historia -señaló el director-. Me propuse presentar personajes muy reales y que huyan del estereotipo del héroe o del villano. Que sean personajes grises, es decir que tengan sus contradicciones, como todas las personas en la vida real. Y pensé la historia a partir de sus perfiles”.
A Franco le atraía el llamado “personaje volcán” que describe Guillermo Arriaga (director de “Babel” y “Amores perros”): aquel que va cargando cada vez más peso dramático en sus espaldas hasta que se satura y explota. También quería trabajar con un personaje límite, al que le cuesta expresarse y lo hace a través del gesto o la violencia.
“En mi corto, es el que choca contra un profesor que es muy educado y hábil con las palabras -contó-. Después me planteé en qué contexto los ubicaría. Me interesó el tema del bullying en los colegios y me enteré por la prensa de que ahora había padres que agredían a profesores. Me pregunté qué pasa con los padres que fallan en dar el ejemplo a los hijos, cuál es el trasfondo de su conducta, y también si el violento y el docente tienen algo en común que les permita llegar a entenderse”.
El realizador, que todavía no proyectó públicamente su obra por exigencia de otros festivales donde está postulado, explicó que en lo actoral son muy importantes los gestos. “Cualquier movimiento del rostro o las manos expresa algo. Los gestos también señalan el futuro del cuerpo. Es muy importante la mirada, porque los ojos son la puerta del alma. La mirada a veces dice mucho más que algunas palabras”, señaló.
Según anticipó, ahora prepara el guión de otro cortometraje: una adaptación de una crónica urbana del escritor tucumano Fabián Soberón.