La selección española se despidió hoy del Mundial de Rusia en octavos de final al caer en la tanda de penales 4-3 con el equipo anfitrión tras empatar 1-1 en el estadio Luzhniki de Moscú.

En los penales, los errores de Koke y de Iago Aspas enviaron a España a la lona.



El conjunto de Fernando Hierro se adelantó a los 12 minutos con un gol en propia puerta de Sergei Ignashevich provocado por Sergio Ramos, pero Rusia igualó a los 41' con un penal convertido por Artem Dzyuba tras una mano inocente de Gerard Piqué en el área.



A lo largo de todo el partido, España chocó una y otra vez contra el muro que Stanislav Cherchesov puso frente a su arco. Los de Hierro carecieron de imaginación para penetrar en la defensa rival.



El estadio Luzhniki explotó de alegría con la última parada del meta Igor Akinfeev al disparo de Aspas. No es para menos: Rusia llegaba al torneo como la peor selección del ranking y está en cuartos de final. Ahí se medirá el próximo sábado en Sochi ante Croacia.