La reducción de la tasa de pobreza fue celebrada en Buenos Aires, pero también tuvo impacto en Tucumán. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló ayer que el índice fue de 25,7% al cierre del segundo semestre de 2017, 4,6 puntos porcentuales menos respecto al 30,3% de igual período de 2016. Frente al primer semestre de 2017, la baja fue de 2,9 puntos porcentuales, al retroceder desde el 28,6%. En base al informe del Indec, sobre un total de 27,5 millones de personas relevadas en 31 aglomerados urbanos, poco más de 7 millones son pobres, y entre ellas, 1,3 millón de habitantes son indigentes. En tanto, el nivel de indigencia -comprendido dentro de la medición de pobreza- se ubicó a fines de 2017 en 4,8 por ciento, con una reducción de 1,3 punto porcentual respecto al período julio-diciembre del 2016.

Respecto del Gran Tucumán-Tafí Viejo, la reducción del indicador fue más pronunciada, del 27,7% registrado en el segundo semestre de 2016 al 21,8% de fines de 2017, lo que implica una merma de 5,9 puntos porcentuales. Según el organismo estadístico, en ese período 51.000 personas salieron de la pobreza en el principal aglomerado urbano de la provincia. En efecto, de acuerdo con el organismo estadístico nacional, en el área metropolitana tucumana hay 192.500 personas en situación de pobreza, mientras que 27.000 habitantes viven en la indigencia.

Unos minutos después de que se conocieran estas cifras, el presidente Mauricio Macri destacó la baja registrada en el nivel de pobreza, al tiempo que reconoció que aún queda “mucho por resolver”. De la misma manera se expresó el gobernador Juan Manzur, quien reconoció que, si bien los datos son alentadores, su gestión continuará desarrollando políticas que tiendan a preservar los empleos en un marco de mayor producción. “Sabemos que el combate contra la pobreza es una difícil tarea, pero estamos adoptando medidas para ir reduciendo, paulatinamente, el porcentaje de pobreza en Tucumán”, indicó a LA GACETA.

La baja en el nivel de pobreza se dio en un contexto en el que la economía en su conjunto creció 2,9% en 2017, mientras que el Índice de Desocupación bajó desde el 7,6% de finales de 2016 hasta el 7,2% en el último trimestre del año pasado, consignó la agencia estatal de noticias Télam.

El dato de pobreza fue uno de los que más se viralizó en las redes sociales. Por caso, “Una gran noticia que todos los argentinos estábamos esperando: se redujo la #Pobreza entre el 2016 y 2017. Dos millones 700 mil personas dejaron de ser pobres”, escribió en su cuenta de Twitter el diputado radical Mario Negri. “2.700.000 argentinos salieron de la pobreza en los últimos dos años. Falta mucho pero vamos por el buen camino. Lo estamos haciendo juntos”, celebró también desde su cuenta de Twitter, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, mientras que su antecesor en el cargo, Alfonso Prat-Gay, calificó como la “mejor noticia” que “la pobreza bajó 4.6 puntos desde que asumió #Cambiemos!!!”. A la vez, hubo críticas. “En la Argentina de Macri: creció en 2 años el 0,01, aumentaron las tarifas un 500%, la inflación del 90% , bajaron los salarios. Quieren convencerte de que bajó la pobreza. Algo no cierra”, opinó en esa red social, el diputado y secretario general de la CTA, Hugo Yasky.


Visión económica

En tanto, el economista Martín Tetaz, explicó en Twitter que la pobreza bajó con fuerza porque la masa salarial formal subió un 28,6%; al igual que la masa de jubilaciones y pensiones, que lo hizo en torno de un 42%. También porque crecieron las asignaciones familiares un 32,3% y otro 28,3% la Asignación Universal por Hijo durante el período medido. En ese aspecto también coincidió el director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, quien agregó que, para la baja del índice, se conjugaron otros factores, como la reducción del 40% al 22% de la inflación, la recuperación de empleos o las mejoras en los salarios formales que llegó a ganarle a la inflación durante 2017 por casi tres puntos. “Todo esto llevó a que la pobreza bajara, incluso a niveles que ya teníamos en 2014-15, pese al legado que nos dejó el kirchnerismo”, indicó el investigador en una charla telefónica con LA GACETA.

Salvia dejó en claro que esa es la fotografía que dejó 2017. Sin embargo, advirtió que la postal es otra si se toma en cuenta la evolución de los precios en lo que va de este año, el impacto de la actualización tarifaria y cierto rezago que se vislumbra en el salario real.

¿Cómo sigue la película?, se le consultó. El director del Observatorio de la UCA contestó:

• “Lo que suceda en el segundo trimestre de este año puede llegar a compensar los efectos descriptos para el primer trimestre, de aumentos. Esto es por efecto de las paritarias en los salarios”.

• “Esta situación llevaría a un empate, es decir, que no cambiaría la cifra de pobreza existente, que llegó al 25,7%”.

• “Ahora bien, si la política económica logra impulsar la inversión y el empleo durante el segundo semestre de este año, podríamos estar pensando en una disminución de dos puntos de la tasa de pobreza al cierre de 2018”.

• “Y si no baja la inflación y no crece el empleo, el panorama podría ser otro en el país. Estamos hablando de un índice del 25%, de que un cuarto de la población argentina es pobre. ¿Son buenas noticias? Si, pero todavía falta mucho porque ni siquiera con transferencia de ingresos se podrá atacar la pobreza estructural”.