El Sindicato de Peones de Taxis de Tucumán informó que, “tras una asamblea realizada en la puerta del cementerio donde fue inhumado el cuerpo de Víctor Hugo Graneros, el chofer de 65 años que fue apuñalado dentro de su coche, los compañeros taxistas de Alderetes, de La Banda y de la capital, decidieron cortar el tráfico en la ciudad en señal de protesta”.

La organización anunció que hoy, a partir de las 6, estarán cortados los accesos a la capital por el puente Barros, el puente Lucas Córdoba y por San Cayetano. Posteriormente los choferes marcharán a Casa de Gobierno para “exigir ser recibidos por el gobernador, Juan Manzur, el ministro de Seguridad, Claudio Maley, y el Jefe de Policía, José Díaz”.

Por último, referentes del sindicato y la federación “piden disculpas a los ciudadanos por la medida tomada”, y explican que la situación de inseguridad “no da para más, y demandan seguridad tanto para los taxistas como para el pueblo”.

Preocupación

El secretario general del sindicato, Carlos Pizarro, dijo a LA GACETA que “todos los choferes se encuentran muy conmovidos por el asesinato de Graneros y que el crimen despertó gran preocupación entre los trabajadores”.

“Los asaltos y robos se viven a diario, pero que asesinen a un compañero es algo gravísimo, era un hombre grande, que aún después de jubilarse siguió trabajando para llevar el sustento a su familia, estamos totalmente desprotegidos”, manifestó Pizarro.

El referente aseguró que la principal demanda de la marcha es la demanda de controles en las ciudades, “necesitamos controles en las entradas, y que se mantengan, no que se instalen luego de una tragedia y en dos semanas se levanten”, se quejó.

Parea finalizar, Pizarro explicó que el paro terminará en cuanto las autoridades de seguridad de la provincia reciban a referentes de los choferes, “no queremos hacer daño ni molestar a nadie, pero sí hacer un llamado de atención a los funcionarios, que hagan algo, porque están matando gente, y lamentablemente eso se logra con cortes”.

Alto riesgo

Pizarro explicó que “por cuestiones económicas, muchas personas recurren a conducir un taxi o un remis. Pero, últimamente el oficio se volvió muy peligroso”.

“Es muy triste todo lo que pasó , entre los compañeros hay mucho miedo y preocupación”, lamentó el secretario, quien aseguró, además, que si las autoridades no toman medidas efectivas contra la inseguridad, desde el sindicato continuarán con los paros.