Los niños, con espacio propio.- Dos enormes peloteros inflables, de colores brillantes, se convirtieron en una de las principales diversiones de los más chicos. Esta fue la innovación que hizo para los carnavales de este año el club Central Córdoba, con el objetivo de que toda la familia pueda participar del baile y nadie se aburra ni se quede sin algo para hacer.

Una cartelera variada.- Los espectáculos musicales estaban previstos para todas las edades. Así se pudo ver ayer, en el escenario de Central Córdoba, tanto a cantantes que son referentes de la cumbia de los 90 hasta los que representan las nuevas generaciones. El público respondió a la convocatoria expresando su entusiasmo con aplausos, bailando sin descanso y saltando al ritmo de los temas más pegadizos.


Mucha demanda de cerveza .- Víctor Murillo e Irene Vega, encargados de la barra de bebidas y comidas, contaron que la preferencia del público se centró en la cerveza. Ambos se sorprendieron por la gran cantidad de gente que se había hecho presente desde que el club abrió sus puertas, a las 17.

Lo más vendido.- Alberto, alias “Charol”, un vendedor ambulante que no quiso dar su apellido, contó las preferencias de los asistentes en materia de gorros y de vinchas. Los más vendidos -dijo, fueron los que llevaban impresos los nombres de los cantantes Rocío Quiroz y Daniel Agostini.

Más público que el esperado.- Los organizadores esperaban que el club se llenara pasadas las 20. Por eso se sorprendieron cuando, apenas abiertas las puertas, ingresaron cientos de personas. Es más, la gente ya había estado desde temprano haciendo cola.