Actualidad Sociedad

Horco Molle fue territorio de jóvenes preguntones

Como ya es tradición, el verdor del pie del cerro cobijó a alumnos de entre 13 y 18 años de todo el país, en una nueva edición del encuentro. En una charla con LA GACETA, estos socráticos del siglo XXI advierten sobre la necesidad de no naturalizar hechos como el trabajo infantil y apuestan a un uso armónico de las redes sociales.
03 Dic 2017

En el grupo de adolescentes de entre 16 y 18 años que desparraman la mejor energía, sólo las tonadas marcan la diferencia. Por lo demás, con el paisaje indescriptible de Horco Molle como fondo, lo que une a Maia (Tucumán), Francisco (Formosa), Facundo (Salta), Isabella (Santa Fe), Gaetano (Buenos Aires), Ezequiel (Córdoba), Gina (Buenos Aires), Alejandro (Santa Fe) y Luciana (Salta) es la mirada reflexiva, curiosa y crítica sobre el mundo que les toca vivir. Ellos son apenas un grupo de los 150 adolescentes de entre 13 y 18 años de todo el país que hasta ayer participaron en la Olimpíada de Filosofía de la República Argentina. en la que resultaron ganadores alumnos de Entre Ríos (Primer Nivel, escuela Alberdi) y Ciudad de Buenos Aires (Colegio Nacional)

La charla con LA GACETA transcurre antes de la presentación -y debate- de cada uno de los trabajos presentados, en respuesta a la consigna de esta edición de la Olimpíada: “La Filosofía en el mundo del trabajo, la educación, la ciencia y la tecnociencia”. Y las reflexiones no llegan desnudas: “ayudados” desde la teoría por autores como Theodor Adorno, Hanna Arendt, Noam Chomsky o Karl Marx (entre otros), coinciden, por ejemplo, en que lo que estos tiempos están necesitando es “equilibrio” (en problemáticas como la del avance de la técnica), así como no naturalizar situaciones de inequidad o injusticia social.

- ¿Cómo se paran ante el avance de las tecnologías, de las redes sociales?

- Francisco: de hecho, muchos sociólogos toman como punto de partida del posmodernismo ese positivismo propio del modernismo, eso de que la tecnología iba a salvar al mundo, que habría un mundo mejor. Y esa concepción filosófica señala que nos iba a afectar como sociedad.

- Isabella: en mi experiencia, la tecnología es fuente de alienación, tanto de los niños, como de los adultos. Yo tengo un sobrino de dos años que ya sabe cómo ponerse películas en Netflix. Y si bien yo no tengo conciencia de mis acciones cuando tenía dos años, cuando nacimos todos los que estamos aquí era impensado que supiéramos manejar algún aparato electrónico.

- Maia: lo que se plantea es la necesidad de tener un pensamiento crítico acerca de las acciones que tenés con tu entorno, y en el contexto en el que te movés. Pero sí se puede pensar en una relación de equilibrio con la tecnología.

- Patricio: un nene de dos años poniendo Netflix no tiene conciencia de lo que está haciendo; es algo que ya se lo han impuesto los adultos. Y ahí lo que se observa es falta de educación de los padres. Falta una estructura que contenga todo este avance tecnológico.

- Gaetano: el problema es que muchas veces no pueden escapar a estas cosas. Todos, en teoría, en democracia, somos libres de pensar como queremos; pero, si vamos en contra de la sociedad nos vemos excluidos. Ejemplo: yo puedo elegir no usar celular; y tengo la tengo la libertad de no usarlo; pero si no lo uso, en muchos ámbitos estoy excluido.

- ¿Se imaginan un mundo sin redes sociales?

- Isabella: las redes sociales reflejan el modo que tenemos de relacionarnos. Prima el individualismo por sobre el espíritu de grupo; y las necesidades personales tienen más peso que las grupales. En muchos casos, los vínculos interpersonales están fijados por la ley de la oferta y la demanda. Son vínculos mercantilizados, más que afectivos.

- Pero, por otra parte vemos el emerger de movimientos sociales en defensa de las causas más diversas...

- Maia: en parte, eso es lo que estamos haciendo en la Olimpíada de Filosofía: un espacio que nos permite pararnos a reflexionar acerca de las cosas malas de este sistema... y buscar alternativas.

- Ezequiel: mas allá de que a veces pensemos que encaramos luchas perdidas, está bueno luchar; porque a partir de eso te construís a vos mismo; y podés hacer un cambio personal; y al dar el mensaje podés cambiar al que tenés alrededor.

- También han reflexionado alrededor del trabajo: ¿libera o esclaviza?

- Facundo: creo que se habla muy poco del trabajo infantil en la sociedad. Se habla del niño cuando sufre abuso, pero no se habla de ellos cuando están trabajando en las calles. Se los desvaloriza. Y los que tendrian que actuar, lo hacen con ligereza. Y si pasa, pasa.

- Maia: se naturaliza el conflicto, y eso es lo peor.

- Luciana: yo hablo en primera persona. Escribí sobre el trabajo, creo que hay diferentes tipos de trabajo, y que el menos valorado por la sociedad es el rural. Donde yo vivo, una zona frutihortícola, hay muchísimo trabajo infantil, trabajo en negro. Y solo el 1% de la gente considera que no es normal. Yo soy una estudiante, pero no cualquier estudiante, sino una estudiante y trabajadora rural; y no es sencillo conciliar.

- Gaetano: a propósito, la propuesta oficial de las pasantías en quinto año es mano de obra barata.

- Pato: por ahí la pasantía no es el problema, sino el hecho de que oculta lo de la mano de obra barata, en tiempos en que mucha gente no tiene acceso a un trabajo digno.


> El desafío de una escuela en clave de interrogantes

“Tenemos una escuela que ha sido diseñada en el siglo XIX, con docentes que nos formamos en el siglo XX, pero tenemos estudiantes del siglo XXI, muchos de ellos ciudadanos del siglo XXII”, afirma el Secretario de Gestión Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, Max Gulmanelli.

El funcionario, que estuvo en la Olimpíada de Filosofía desarrollada hasta ayer en Horco Molle, advierte que ese desfasaje genera desafíos. “Hay un desfasaje entre la propuesta de enseñanza-aprendizaje y las necesidades de los estudiantes. Esa escuela tiene una tradición fundada en clave de respuestas. El desafío -le dijo a LA GAETA- es lograr una escuela en clave de pregunta”.

- ¿En qué clase de preguntas piensa usted?

- El desafío es dar lugar a tres preguntas fundamentales a lo largo de toda la escolaridad, desde el Nivel Inicial y hasta concluir la escolaridad en un sistema de educación para la vida. Preguntas que uno va rehaciéndose a lo largo de su historia personal, y tienen que ver con la identidad, el sentido y la pertenencia. Se trata de una búsqueda personal: quién soy, cuál es el sentido de lo que estoy aprendiendo; cuál es el sentido de la vida; de la amistad; del amor; de la familia; y por último, la pregunta acerca de si estamos dispuestos a vivir juntos: si estamos dispuestos a convivir. A esa tercera pregunta muchos contestan de manera muy violenta que no. Algunos incluso perpetrando un atentado. Ahora el desafío que tenemos ahí, a lo largo de la vida y de la escuela, es que a esas minorías que fueron muy efectivas a la hora de sembrar la semilla del prejuicio que después madura en la semilla del odio y la división, hay que mostrarle que el mundo es diferente. Que no es un lugar oscuro, que el otro no es un peligro y que el encuentro es una oportunidad. Que la convivencia en la diversidad supone una riqueza extraordinaria.

- ¿No se observa una tendencia demasiado instrumental en los principales lineamientos educativos actuales?

- Sí, hay un lineamiento muy instrumental, pero la verdad es que hoy ese paradigma está en discusión, en pleno debate. En el Ministerio de Educación de la Nación estamos trabajando con una propuesta que hemos denominado “Secundaria 2030”. Esta semana se estará debatiendo en el seno de la Asamblea del Consejo Federal, en San Fernando, provincia de Buenos Aires. El nombre “Secundaria 2030” se debe a que los niños y niñas que hoy están en sala de 4, que han iniciado su educación obligatoria, en tiempo teórico tienen que concluir, es decir, se tienen que graduar de la secundaria en el año 2030. Y esa secundaria supone una nueva dialéctica estudiante-docente, un nuevo rol en el liderazgo docente a la hora de plantear las preguntas necesarias, otros espacios físicos y organizacionales de la escuela, áreas de conocimiento más integradas, trabajando por proyectos en la formulación de desafíos. Este es un poco el formato de la Olimpíada y, de una manera, muy particular en lo que implica una Olimpíada de Filosofía, que es un aporte esencial. En los estudiantes que participan pero también en lo que irradian, en la capacidad de pregunta a toda la comunidad educativa, docentes, estudiantes y padres.


> PUNTO DE VISTA

Un espacio de ejercicio de libertad

SUSANA MAIDANA - DRA. EN FILOSOFÍA, REP. LEGAL DE LA OLIMPIADA DE FILOSOFÍA 

La Olimpíada de Filosofía de la República Argentina representa un espacio plural de construcción de conocimiento y de intercambio de ricas experiencias personales. Cura el malestar que, en muchas ocasiones, hay en las aulas, en alumnos y profesores, al promover un espacio de disfrute del encuentro con los otros, que son diferentes y valiosos. Cientos de jóvenes que vienen de diferentes partes del país, con diversas formas de vida y códigos culturales distintos, se reúnen para expresar sus opiniones sobre la educación, la ciencia, la tecnociencia. Es un ámbito de ejercicio de la libertad.

Entre las particularidades de esta Olimpíada señalo la idea de que la filosofía no es un saber abstracto ni tampoco inútil, sino que se nutre de la vida, se contagia de la sociedad, se empapa de la cultura y de la ciencia. Tiene una enorme actualidad y utilidad porque gravita en la construcción de nuestro proyecto de vida. La Olimpíada de Filosofía es un genuino proceso de articulación entre el nivel medio y el universitario porque pretende contagiar la pasión por el saber que nos emancipa de las cadenas mentales, que son las más difíciles de romper. Además muestra ese otro rostro de una juventud que piensa, imagina, critica, forja utopías y tiene mucho que decir al mundo adulto.


modelos
acerca del papel del maestro
En tiempos en los que los alumnos superan al profesor en el uso de las TICs; y que la información está al alcance de la mano ¿qué papel les adjudican al maestro y a la escuela? Aquí, un par de respuestas. 
 
Isabella: “en el colegio estuvimos analizando ese tema en un taller. Y   pusimos en duda el rol del maestro porque tenemos la información al alcance de un botón. Y concluimos que el maestro tiene que ser alguien que lo aliente al alumno, que lo ayude a salir de la zona de confort, a descubrir cosas nuevas. No tiene que ser como antes, cuando se veía al alumno como el ser sin luz y al maestro como el iluminado que traspasa ese conocimiento”.
Facundo: “en mi colegio, en Salta, se planteó en unas jornadas que la escuela debe generar un espacio de contención, un proyecto transversal para todas las materias; que deben generarse, por ejemplo, espacios en los que se pueda reflexionar por qué los alumnos quedan de curso”. 

> Modelos
Acerca del papel del maestro
En tiempos en los que los alumnos superan al profesor en el uso de las TICs; y que la información está al alcance de la mano ¿qué papel les adjudican al maestro y a la escuela? Aquí, un par de respuestas. 
 
Isabella: “en el colegio estuvimos analizando ese tema en un taller. Y   pusimos en duda el rol del maestro porque tenemos la información al alcance de un botón. Y concluimos que el maestro tiene que ser alguien que lo aliente al alumno, que lo ayude a salir de la zona de confort, a descubrir cosas nuevas. No tiene que ser como antes, cuando se veía al alumno como el ser sin luz y al maestro como el iluminado que traspasa ese conocimiento”.

Facundo: “en mi colegio, en Salta, se planteó en unas jornadas que la escuela debe generar un espacio de contención, un proyecto transversal para todas las materias; que deben generarse, por ejemplo, espacios en los que se pueda reflexionar por qué los alumnos quedan de curso”. 

> De Escobar

Entre Adorno y Chaplin

Mariela Albornoz (14) y Elías Romero (15) cursan en una escuela estatal de la provincia de Buenos Aires. Acompañados por la profesora Sonia Beckman expusieron sobre “El riesgo de la cultura como mercancía”. Para ello vieron videos y filmes ( “Tiempos modernos” , “Germinal”, “La historia de las cosas”, de Annie Leonard) y sondearon las ideas de Adorno, Freire y Hanna Arendt, entre otros.