El miércoles, con 40 grados a la sombra, el padre José María “Pepe” Di Paola sonreía sin perder la compostura. Quizás no tanto por el hecho de estar en Tucumán, precisamente, como por celebrar ese día sus 30 años de sacerdocio. Sus amigos, todos curas villeros de la provincia, lo recibieron con un asado en la casa parroquial de San Francisco Solano, en Banda del Río Salí, que es el nuevo hogar del padre Andrés Ortega. En la modesta vivienda se reunieron unos 15 sacerdotes junto a quien presidía la pastoral antes de ser nombrado arzobispo, monseñor Carlos Alberto Sánchez.

A puertas cerradas los curas analizaron la realidad de Tucumán. Cada sacerdote contó su experiencia en la villa donde le toca estar y escucharon el punto de vista del padre Pepe, a cargo de la Pastoral de Adicciones del Episcopado Argentino. Por la mañana el sacerdote había dictado una charla sobre prevención en la Justicia provincial y por la noche presentó el libro de Víctor Lupo, en Tafí Viejo. También aprovechó para recorrer la villa El Sifón, donde varios jóvenes se quitaron la vida a causa de la adicción a las drogas.

En 2018 la pastoral de curas villeros cumplirá 50 años en Buenos Aires. “Nuestra propuesta no es la única pero es práctica. Trabajamos en centros barriales, y tratamos de que la comunidad se involucre para ayudar a los chicos del barrio. Comenzamos hace nueve años en la villa 21 y de ahí la experiencia se fue extendiendo a varios lugares del país. Ahora mismo en Tucumán y en el interior hay centros con esta propuesta comunitaria”, explicó el cura, de 55 años.

En su pecho lucía un pin con el rostro del fallecido cura Juan Viroche. ¿Y eso? “Me lo regaló la multisectorial Juan Viroche. Era un hombre muy comprometido desde el primer momento”, dice acariciando la chapita.

- ¿Cuál es el enfoque que hoy tiene la Pastoral?

- Nuestro foco está puesto en tratar de llegar a la vida de un chico antes que el narcotraficante. Y si llegamos tarde, ver cómo podemos ayudar a ese chico a salir, a recuperar su dignidad. En esos dos trabajos de prevención y de recuperación se juega la tarea pastoral de nuestras parroquias.

- ¿Qué diría de la droga vinculada a la corrupción?

- El papa Francisco lo denuncia en forma permanente. Es parte de lo que tenemos que enfrentar todos los cristianos. La droga atraviesa toda la sociedad. Es un problema nacional, que viene desde hace cuatro décadas. No se va a resolver de un día para el otro, hay que ponerle mucha creatividad.

- ¿Que representa Viroche?

- Nos hemos propuesto defender su historia, su trabajo y su compromiso con los más necesitados. Siempre debemos tener memoria de aquellos que dieron la vida por los demás como lo hizo él.


> Deporte y cultura del encuentro 

El padre Pepe presentó en Tafí Viejo el libro “El deporte en la cultura del encuentro. Deporte y fe”, del escritor tucumano Víctor Francisco Lupo, que integra la comisión de Prevención de Adicciones del Episcopado. El libro expone en forma amena el pensamiento del papa Francisco en relación al deporte y narra anécdotas.