Ingresó a la sala de audiencia sonriendo, saludando a sus familiares. Después de mucho tiempo, volvió a aparecer públicamente. Está más gordo y su cuerpo evidencia que hace mucho ejercicio en el penal de Villa Urquiza. Se sentó a la par de sus defensores y siguió gesticulando. Por momentos, hasta posó para el fotógrafo de LA GACETA y recordó su pertenencia a La 33, una de las facciones que tiene la barrabrava de Atlético. Se lo notaba ansioso, preocupado por su futuro. Pero Jorge “Jazo” Acevedo tendrá que armarse de paciencia. El juicio en su contra se suspendió porque el debate que debió comenzar ayer se suspendió porque el único imputado que se encontraba en libertad no se presentó.

Acevedo, Ángel Gómez y Ricardo Dominé estaban acusados de tentativa de homicidio agravado por un hecho ocurrido el 19 de junio de 2011. Según la acusación del ex fiscal Guillermo Herrera, los dos primeros ingresaron a una despensa donde se encontraba el guardiacárcel Daniel Albornoz.

“Acevedo y Dominé ingresaron con la intención de apoderarse ilegítima y maliciosamente de elementos de valor pertenecientes a las víctimas y, al advertir la presencia de Albornoz, procedieron a forcejear con él para sustraerle el arma reglamentaria. Ante la resistencia de este, Acevedo extrajo un arma de fuego con la que le disparó, con intenciones de producirle heridas letales, impactando una bala en la pierna derecha de la víctima, para luego someterlo a una feroz golpiza, logrando sustraerle el arma y dándose a la fuga”, se puede leer en la acusación. Días después de la agresión, los médicos debieron amputarle la pierna a la víctima.

“Jazo” y Gómez están detenidos por el caso, mientras que Dominé se encontraba en libertad. Justamente el último fue el que faltó a la cita. El tribunal, integrado por Eduardo Romero Lascano, Gustavo Romagnoli y Wendy Kassar, antes de que se iniciara el debate, informó que el ausente había sido declarado en rebeldía porque no se había presentado a la audiencia y que ya habían solicitado a la División de Búsqueda y Captura de Prófugos que lo ubicaran cuanto antes. También confirmaron que ya habían ordenado su detención.

Los investigadores, al mando del comisario Daniel Robles, fueron a buscarlo. La información que consiguieron no fue buena. El prófugo, según explicaron los familiares, tiene graves problemas de adicción y desde hace varios meses vive en situación de calle, por lo que perdieron contacto con él. El fiador, que perderá el dinero que puso como garantía para que Dominé no evadiese el accionar de la Justicia, confirmó esa versión. Los pesquisas están rastrillando las calles de los barrios “El Sifón” y “La Bombilla” para tratar de ubicarlo. Sus amigos, también adictos, le dijeron que por esa zona deambula como si fuera un fantasma.

Gestos

“Jazo” llegó a la sala con una fuerte custodia por personal del Servicio Penitenciario. Sólo intercambió palabras con sus defensores. También les guiñó el ojo y les tiró besos a sus hermanas, que estaban presentes en la sala.

Dudas

Ante ese panorama, los jueces preguntaron si deberían juzgar a los dos acusados o esperar la presentación del rebelde. El fiscal de cámara Daniel Marranzino pidió que se aguarde unos días para comenzar el debate, ya que consideraba fundamental que estuvieran los tres imputados. Norma Bulacio, defensora oficial que asiste a los otros dos imputados, no planteó objeción. Lo mismo ocurrió con Manuel Pedernera y Exequiel Filmann, defensores de Acevedo.

Los jueces decidieron convocar a todas las partes para hoy a las 9. En caso de que Dominé siga estando ausente, se definirá si comienza el debate o si lo postergan para martes o miércoles de la próxima semana.

Una “bendición”

Después de que retiraran los jueces, “Jazo” intercambió palabras con su defensor antes de que le pusieran las esposas. Pidió autorización y se quedó con una botella de agua mineral y un sándwich que le dieron sus defensores. Antes de abandonar la sala, se despidió de sus familiares y pidió a una de sus hermanas que le bendijera. Esta lo hizo y el acusado se retiró sonriendo.