Cientos de miles de devotos en todos el país esperan desde ayer el momento de acercarse a las imágenes de San Cayetano para pedirle al santo que les dé un empleo (a ellos o a sus familiares) o que los ayude a conservar el que tienen.

En Tucumán la festividad del santo patrono del pan y del trabajo comenzó anoche, en el templo San Cayetano, de avenida Brígido Terán 910, con una misa. Hoy desde primera hora se celebrarán oficios religiosos. Las misas de la mañana se harán a las 6.30, a las 9 y a las 11.

Por la tarde, el oficio central, dedicado a los trabajadores, se hará a las 16. Luego tendrá lugar la procesión y habrá dos misas más, a las 19.30 y a las 21.30.

Historia

San Cayetano de Thiene era un sacerdote italiano, nacido en octubre de 1489, y murió en Nápoles, el 7 de agosto de 1547. Fue el fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, para lo cual se inspiró en la vida de los apóstoles.

Fue beatificado el 8 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X.

Es conocido como patrono del pan y del trabajo, por lo que es tradicional que cada año, en esta fecha, los fieles acudan a los santuarios dedicados a él para honrarlo, darle gracias y hacer pedidos.

En Buenos Aires

“Miles de peregrinos vendrán a pedir no perder el empleo, fuentes laborales, trabajo digno y un salario justo, y también agradecer haberlo conseguido”, afirmó el padre Alejandro Vignale, párroco del santuario de Liniers, provincia de Buenos Aires, informa la agencia DyN.

El vicario del santuario, Martín Roberto Quiroga, aseguró que hay una gran expectativa por la celebración. “Esperamos una concurrencia que supere la de 2016 ya que constatamos todo el año que es incólume, inalterable e inamovible la fidelidad de los peregrinos y la confianza en la providencia de San Cayetano”, dijo. El cálculo que hacen los sacerdotes es de entre 800.000 y 1,5 millón de fieles solamente en ese santuario.

El Papa Francisco le tiene un cariño muy especial a San Cayetano, y cuando fue arzobispo de Buenos Aires, presidió durante varios años la misa central de su fiesta en Liniers.