Con el correr de las horas, cuando el ánimo empieza a templarse, la mente analiza los hechos con mayor claridad. Es entonces cuando conviene hacer un balance sobre el acontecimiento que había calentado la sangre. En este caso particular, el desempeño de la selección de básquet de Tucumán, en el 83° Campeonato Argentino que se jugó en Neuquén. El combinado de nuestra provincia, que había llegado a ese torneo para defender el bicampeonato logró subir al tercer escalón del podio.
“Ahora, en frío, el sabor que nos deja el torneo es positivo. Se volvió a estar entre los mejores, con muchas chances de haber conseguido el ‘tri’. Sin dudas fuimos de las mejores selecciones del campeonato”, señaló el capitán del equipo, Pablo Osores, a LG Deportiva.
Tucumán quedó marginado del partido por haber caído en la semifinal ante Neuquén -finalmente, campeón-, en un cruce de polémico arbitraje. A criterio de Osores, se padeció las reglas del juego: “desgraciadamente, ellos estuvieron muy finos y nosotros no. Aun así llevamos el partido a una definición cerrada y se nos escapó. Ganamos todos los partidos sin dejar dudas, pero las eliminatorias a un partido son así: un día te levantas mal, y afuera”.
Pero más allá de este campeonato, el alero dijo que el balance general de este proceso, que en cinco años logró dos títulos y un bronce, es muy positivo. “Dentro y fuera de la cancha se armó un muy buen grupo, muy consolidado. Todos tiramos para adelante. Se puso a la provincia bien arriba. Tucumán se ganó el respeto general: ahora miran a nuestra selección de otra forma. No vamos a estos torneos ‘a ver qué pasa’, sino a tratar de ganarlos. Eso es muy bueno”, afirmó.