Lionel Messi y Diego Maradona estuvieron destinados a defender los colores del seleccionado argentino de fútbol con comparaciones que en más de una ocasión generaron debate y cada gol o gambeta fue puesta en relieve, pero esta vez aparece un nuevo capítulo que excede lo futbolístico.

El inminente casamiento de Messi con su novia de toda la vida, Antonella Roccuzzo, también es otro motivo para mostrar similitudes o diferencias con Maradona, en uno de los juegos predilectos del periodismo no solo local, también internacional.

Maradona contrajo matrimonio con Claudia Villafañe el 7 de noviembre de 1989, cuando Messi en su Rosario natal tenía dos años. La celebración del astro nacido en Villa Fiorito se llevó a cabo en el mismísimo estadio Luna Park, que bien pudo haber sido la secuela del film protagonizado por Peter Sellers en 1968: "La fiesta inolvidable".

El festejo de Diego y Claudia fue un acontecimiento que el país vivió bajo un contexto social y económico complicado, y que tuvo hasta el condimento de un paro sorpresivo de choferes de colectivos en Buenos Aires. En tanto, en el Palacio de los Deportes porteño se sucedieron los famosos sobre un total de 1.250 invitados.

Desde la conductora de televisión Susana Giménez; pasando por el entrenador Carlos Bilardo y el entonces presidente de AFA, Julio Grondona, más el plantel de Napoli de Italia (con un avión fletado desde Nápoles), hasta el magnate italiano Silvio Berlusconi, todos disfrutaron de una momento de ocio al más alto nivel.

Hace 28 años, sin teléfonos celulares ni mucho menos redes sociales frívolas, el enlace de Diego y Claudia, hoy separados, captó la atención del mundo con una fiesta fastuosa e imponente que incluyó, entre otras cosas, una alfombra roja extensa, menú y cotillón variado.

Mientras tanto, hoy Rosario se prepara para un evento significativo, pero que pretende pasar lo más desapercibido posible, sin modificar las actividades diarias de sus ciudadanos.

El enlace entre Lionel y Antonella convocará a 260 invitados en el hotel del casino City Center, emplazado en el barrio Las Flores, donde está radicada la familia Cantero, líder de la famosa narcobanda rosarina "Los Monos", con una organización celosa en cuanto a la privacidad y un dispositivo de seguridad riguroso.

Messi y su familia intentan que el casamiento transcurra con la mayor intimidad posible. En los tiempos que corren, donde un celular se transforma en un elemento que conspira ante ese deseo en mano de cualquier persona, la tarea implica trabajo y un círculo cerrado.

A su manera, Messi vivirá un momento importante en su vida con sus hijos, Thiago y Mateo, tal como Diego lo celebró junto con Dalma y Giannina.


El actual 10 del seleccionado argentino tiene una buena relación con el ex capitán campeón del Mundial México 1986, quien lo dirigió en el Sudáfrica 2010, pero el crack rosarino acotó el margen de invitados que responden a un círculo muy íntimo con algunos amigos de la infancia, otros del seleccionado nacional y todo el plantel de Barcelona de España.

Diego ya disfrutó de su fiesta, Lío está en camino a hacerlo, en otro capítulo más del juego de las diferencias, algunas de ellas lógicas por el paso del tiempo, y otras muy evidentes, de acuerdo con la personalidad de cada uno.