ESTRASBURGO, Francia.- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó esta semana a Rusia por sus leyes represivas hacia los homosexuales.

La prohibición de la “propaganda homosexual” choca, según los jueces de Estrasburgo, contra la libertad de opinión y la prohibición de la discriminación. Además, no persigue ningún bien común legítimo y -en cambio- alienta la homofobia, por lo que la ley no es compatible con valores como la igualdad, el pluralismo o la tolerancia de una sociedad democrática.

En Rusia está prohibido y penado desde 2013 el manifestarse de forma positiva sobre la homosexualidad en presencia de menores. A nivel regional ya había leyes similares desde 2003 y 2006.

Los demandantes que acudieron al tribunal europeo son tres activistas que protestaron contra las leyes con acciones ante una escuela y una biblioteca infantil. La corte les otorga ahora derecho a indemnizaciones de entre 8.000 y 20.000 euros.

Los jueces rechazaron los argumentos del Gobierno ruso, que justifica la regulación del debate público alegando la “necesidad de proteger las costumbres”. También rechazaron que haya un riesgo para la salud de la población o de una “conversión” de menores a la homosexualidad.

“Esta legislación siempre ha sido nada menos que homófoba”, manifestó Denis Krivosheev, director adjunto de Investigación para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional. “La ley es manifiestamente discriminatoria, viola el derecho a la libertad de expresión y su introducción ha contribuido a un clima de homofobia y violencia contra las personas LGBTI en Rusia”, añadieron desde Amnesty International.