Las obras que se verán 
n “La fantástica fuga de Asdrúbal Huracán y Estrellita Poca luz”, de El Teatrito (Mérida, México).
n “Paréntesis”, del grupo Teatro Libre (Lima, Perú).
n “Cinco minutos”, de Inclassificaveis (Florianópolis, Brasil).
n “La secreta obscenidad de cada día”, del Grupo Sur Testimonio (Caracas, Venezuela).
n “Partida, despedida y rota”, de El Muégano (Ecuador).
n “Ubú Rey”, de Tadeco (Ciudad de México).
n “Dime que me amas”, de El Grito Alto Teatro (Bolivia). 
n “Cuando la arena cubrió El Galpón”, de El Galpón de las Artes (Mar del Plata).
n “Desconcierto”, de Ícono Teatral (Buenos Aires).
n “Panfletarias”, de Fulanas y Menganas (Córdoba)
n Además, por Tucumán estarán “Vertical”; “Calígula Superstar”; “Amar amando (o los ojos de la mosca)”; “El círculo de tierra” y “Jueves de comadres”.

> Las obras que se verán 
- “La fantástica fuga de Asdrúbal Huracán y Estrellita Poca luz”, de El Teatrito (Mérida, México).
- “Paréntesis”, del grupo Teatro Libre (Lima, Perú).
- “Cinco minutos”, de Inclassificaveis (Florianópolis, Brasil).
- “La secreta obscenidad de cada día”, del Grupo Sur Testimonio (Caracas, Venezuela).
- “Partida, despedida y rota”, de El Muégano (Ecuador).
- “Ubú Rey”, de Tadeco (Ciudad de México).
- “Dime que me amas”, de El Grito Alto Teatro (Bolivia). 
- “Cuando la arena cubrió El Galpón”, de El Galpón de las Artes (Mar del Plata).
- “Desconcierto”, de Ícono Teatral (Buenos Aires).
- “Panfletarias”, de Fulanas y Menganas (Córdoba)
- Además, por Tucumán estarán “Vertical”; “Calígula Superstar”; “Amar amando (o los ojos de la mosca)”; “El círculo de tierra” y “Jueves de comadres”.


Desde mañana y durante 10 días Tucumán será un gran escenario para un teatro latinoamericano que busca construir discursos e ideas como productores de contenido artístico y fortalecer espacios como puntos de encuentro colectivo, tanto de artistas en su intercambio cultural como (y fundamentalmente) con el público. Para facilitar este encuentro, la entrada a todos los espectáculos y talleres será libre y por cooperación solidaria (a la gorra).

Desde su propio nombre, el segundo festival que organizan Pablo Gigena y Noé Andrade (grupo La Vorágine y sala La Sodería) remiten a esa idea general: se llama ARRE, como sigla que engloba “Arte Reflexión, Arte Renovación, Arte Regional, Arte Rebelión, Arte Resistencia”, según explica Gigena, referente del proyecto de intercambio Cruzando Fronteras.

En total, participarán 14 grupos, de los cuales cuatro serán tucumanos. El resto llegarán de México, Venezuela, Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia, Córdoba, Buenos Aires y Mar del Plata. Habrá 26 funciones, cuatro talleres de capacitación, dos foros y 10 desmontajes, entre otras actividades previstas para esta edición, que se desarrollará en La Gloriosa, La Sodería, El árbol de Galeano, La Colorida, Sala Ross, el bar Santos Discépolo, la sala Paul Groussac y el Centro Popular Mate Cocido. En términos institucionales, tienen el auspicio de la Municipalidad de la capital, del Ente Tucumán Turismo y de la Facultad de Artes de la UNT.

El inicio será mañana en La Gloriosa (San Luis 836), a partir de las 19, con un recital poético callejero a cargo del Colectivo Escritores en Marcha, seguido de la obra teatral “Panfletarias”, con Elina Martinelli y Julia Giletta, integrantes del grupo cordobés Fulanas y Menganas. A las 21.30 se repondrá la propuesta de teatro danza tucumana “Vertical”, dirigida por los anfitriones.

“Esperamos compartir, intercambiar, aprender, enseñar, ayudar y que nos ayuden, hermanarnos, armar una red latinoamericana consistente y constante de teatro y, a partir de la experiencia de los demás y desde nuevas perspectivas, encontrar salidas a problemáticas escénicas, de público y de inserción social que sufrimos en todo el continente. Cada grupo trae encima de sí y de su obra su propia creencia y práctica sociocultural. No hay uniformidad en el discurso político sino diversidad de pensamiento, porque no es un festival con obras panfletarias pero tampoco condescendiente”, le dice Gigena a LA GACETA.

Pese a sus orígenes dispersos, los participantes coinciden en que abordan temáticas sociales desde un compromiso particular humanístico y progresista, y tiene una trayectoria probada en el llamado teatro de grupo. “Es más que amigos o colegas que se juntan con objetivos comerciales o artísticos afines, sino que desarrollan una práctica poética como forma de vida tendiente a mejorar el mundo en todos o algunos de sus planos políticos, culturales y sociales. En la grilla de espectáculos hay mucha riqueza y variedad poética y temática: algunos trabajan desde el humor y otras desde interrogantes sociales, para abordar temas de género, violencia, marginalidad, rebeldía, patetismo político, y también la esperanza de un cambio, el amor, la necesidad de hermanarse... En definitiva, buscan que todos reflexionemos y nos autocritiquemos, porque ya no basta con indignarse sino que hace falta dar algún paso personal y colectivo para terminar con esta situación”, sostiene.

Gigena reconoce: “hay y hubo preocupación sobre las políticas culturales oficiales en la medida en que ellas no respondan al derecho de la población a acceder y a producir cultura; con este festival nosotros planteamos una cultura diversa, relacional, inclusiva, participativa, integradora, para que la ciudadanía se apropie de las obras y de los teatros, ya que juntos podríamos hacer cosas fabulosas”.

“Hay que animarse a integrarse y a escucharse mutuamente -añade-. El mayor desafío que enfrentamos es lograr que el teatro vuelva a ser lo que está en su esencia: una experiencia humana y social enriquecedora, profunda y necesaria”.