Más allá que el Rally de Tafí Viejo fue una “carnicería”, porque apenas el 50% de los inscriptos llegó a la meta, la carrera entregó una definición entre Ernesto Lord y Andrés Reginato para ponerla en un cuadro. La victoria del piloto del Fiat Palio N-1 se dio en la clasificación general por apenas 8/10 sobre el corredor del Renault 18, después de haber acelerado a lo largo de unos 60 kilómetros, divididos en seis especiales.

“Había siete segundos de diferencia con Andrés en el prime final, y terminar ganando la carrera por tan escaso margen fue muy emocionante” contó Lord, que venía de ganar la clasificación general de la fecha anterior en San Pedro de Colalao, aunque al comando con un Mitsubishi. En su clase, tuvo como escolta al monterizo Adrián Assaf (VW Gol)

Andrés sufrió la pinchadura de un neumático de su coche, pero igualmente dijo haberse divertido. “Fui entrando en ritmo de a poco, en una carrera que tuvo lindas alternativas”, contó. En la A-7, mantuvo un intenso mano a mano con su papá, Miguel, con el que terminaron separados por menos de 10”. Esta alternativa fue destacada por el experimentado piloto. “Me divertí mucho en esta competencia, hubo lucha con mis hijos y eso fue una experiencia muy fuerte para mí. Andrés me ganó; yo siempre les dije que cuando me ganen a mí, ya estarán listos para vencer a cualquiera. Él se está haciendo un gran piloto”, aseguró con orgullo de padre.

La carrera, en cuanto a sus abandonos, tuvo algunas situaciones complicadas, como el vuelco de Armando Olasso Medici con un VW Senda N-1 y el choque contra el cerro de Francisco Guillén con su Fiat 128 A-5s.

Otro hecho destacado del día fue el éxito de Tito Sánchez, que festejó por primera vez en el rally, en su caso en la clase A-6.