A “Levadura” y su hija estaban preparando las dosis de drogas que tenían pensado vender este fin de semana cuando se presentaron en su domicilio los hombres de Drogas Peligrosas de la Policía Federal. Luego de detenerlo a él, se dieron cuenta que habría tenido pedido de captura ordenado por la Justicia Federal por haber comercializar droga en el mismo lugar donde había sido arrestado en 2012.

En el allanamiento los investigadores secuestraron 700 gramos de marihuana, 330 gramos de piedras de cocaína y 230 ravioles de la misma sustancia. Además incautaron armas y dinero en efectivo.

El hallazgo de la droga no fue lo único que sorprendió a los pesquisas. Sí cómo tenía preparada la casa para vender las sustancias y no ser descubierto por las miradas indiscretas y, especialmente, los investigadores que necesitan tomar imágenes para probar la comercialización. El sistema consistía en una doble puerta de hierro que da a un pasillo. El “cliente” golpeaba el primer acceso, lo dejaban pasar, y en el segundo, a través de una pequeña ventana, entregaba el dinero y después recibía las dosis que había adquirido.

El allanamiento, que se realizó en Magallanes al 1.500, llamó la atención de los vecinos. “Acá venía mucha gente. Sabíamos que el dueño había estado detenido por vender drogas, pero pensábamos que ya se dedicaba a otra cosa. Nos llamó la atención, pero nunca nos imaginamos que pasaría algo así. Pensábamos que se había corregido cuando estuvo detenido en el penal de Villa Urquiza”, comentó Carlos Heredia, vecino de la zona.

Por orden del juez federal Fernando Poviña, que interviene en el caso, ambos quedaron detenidos. Sin embargo, trascendió que en las próximos días el defensor de la mujer arrestada con “Levadura” solicitará que se le otorgue el beneficio del arresto domiciliario, puesto que debe atender a sus hijos menores de edad.