En su primer aniversario el XI Congreso Eucarístico Nacional sigue dando frutos. “Nos ha dejado un gran sentimiento de cercanía con Jesús Eucaristía”, resumió Laura Escobar, una laica que participó activamente en la organización del encuentro. “Nos hizo dar cuenta de la fuerza que tenemos como Iglesia. Y que si actuamos todos juntos en un mismo sentido podemos ser invencibles para la causa del Señor”, reflexionó Mariana Grandi, una joven universitaria que vivió “en el alma” cada segundo del Congreso.

Mañana los católicos que participen de la ceremonia de Corpus Christi, a las 16, frente a la iglesia Catedral, volverán a cantar el Himno del Congreso Eucarístico como una forma de recordar el magno acontecimiento para la Iglesia argentina. También se proyectará un video que se hizo especialmente para esta ocasión. El administrador apostólico de la Arquidiócesis de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, se referirá a la fecha en su homilía.

“El Congreso Eucarístico ha producido un crecimiento espiritual muy grande. Nos ha dejado un mayor compromiso como laicos en la participación de la vida de la Iglesia. Los frutos los sigo viendo cada vez que me doy cuenta de la fuerza que tiene la Iglesia cuando se propone y trabaja en conjunto”, reflexiona Adriana Rossi, laica que trabajó como secretaria del encuentro, secundando al padre Marcelo Barrionuevo, cabeza de la organización.

Laura Escobar, a cargo de la Ciudad Eucarística del Congreso, sostiene que el fervor que provocó el encuentro se mantiene. “Todavía no podemos dar de baja la página de la Ciudad Eucarística porque la gente la sigue visitando, a pesar de que no hemos subido nada nuevo -señala sorprendida-. La gente quiere seguir reviviendo el momento del Congreso que tiene impreso en el alma”. Además, contó que le piden el modelo de “Lectio divina de Emaús” (parte de la Ciudad Eucarística) para replicarlo en otras provincias.

El Congreso también tuvo un carácter evangelizador. “En ese encuentro recobré la fe y la esperanza al ver a tantos hermanos con la ilusión potenciada de sentirnos más cerca de Dios. Para mí fue una inyección al alma que hoy me permite transitar con más ganas mi rol como militantes católico”, dice Alberto Núñez.

Los organizadores del CEN fueron convocados por otras diócesis para enseñar cómo se prepara un congreso de tamaña envergadura. Cabe recordar que en Tucumán se dieron cita 300.000 personas entre el 16 y el 19 de junio. También se prepara un libro sobre las ponencias y conclusiones de las comisiones.

El congreso, que se realizó bajo el lema “Jesucristo, Señor de la Historia, te necesitamos”, fue el acto más grande que se realizó durante el Bicentenario de la Independencia. En el hipódromo se reunió a las máximas figuras de la Iglesia, como el presidente de la Conferencia Episcopal, José María Arancedo; el cardenal primado y arzobispo porteño, Mario Poli, y el enviado del Papa, Giovanni Re. Las grandes imágenes de devoción popular estuvieron presentes durante todas las jornadas.