BRASILIA.- El grupo J&F, propiedad del empresario que denunció en Brasil al presidente, Michel Temer, por corrupción, llegó a un acuerdo judicial para pagar una multa récord por sus propios actos corruptos, según comunicó la fiscalía brasileña. La multa asciende a los 10.300 millones de reales (U$S 3.180 millones) y debe ser pagada en un plazo de 25 años, señaló el Ministerio Público en Brasilia, que calificó el acuerdo como el mayor “de la historia mundial”.

“El documento, que será firmado en los próximos días, prevé el pago de 10.300 millones de reales en concepto de multa por actos practicados por las empresas controladas por el holding”, señaló el texto. La multa se empezará a pagar en diciembre de este año.

El grupo J&F es propiedad de la familia Batista y tiene entre sus empresas al mayor productor de carne del mundo, la compañía JBS.

La firma y dos de los dueños del grupo, los hermanos Joesley Batista y Wesley Batista, saltaron hace unos días a primer plano por denunciar a Temer por haber aceptado, supuestamente, sobornos durante años.

Joesley grabó incluso al Presidente, a escondidas, durante una visita nocturna que le hizo en su residencia, y en la que Temer parecía avalar el pago de sobornos.

La difusión del audio de esa charla generó un terremoto político en Brasil, castigado desde hace años por escándalos de corrupción, y amenaza con acabar con el Gobierno de Temer. Varios sectores políticos y sociales piden la dimisión del jefe de Estado.

Los hermanos Batista denunciaron a Temer como parte de su cooperación judicial, en una de las llamadas “delaciones premiadas”, para evitar ser juzgados por corrupción.

Entre otros casos de corrupción, JBS está implicada en el escándalo conocido como el de la “carne mala”, una trama entre empresas frigoríficas y controladores estatales para sacar a la venta carne adulterada y podrida.

Temer declarará

El magistrado Edson Fachin, instructor de la “Operación Lava Jato” en el Supremo Tribunal Federal, autorizó que Temer (PMDB) preste declaración por escrito, en el proceso de investigación que se derivó de la denuncia del ejecutivo del gigante alimentario JBS.

El mandatario tendrá 24 horas para responder a las preguntas de la Policía Federal (PF), a partir de la recepción de las cuestiones. El modelo elegido (por escrito y no de forma oral), según Fachin, responde a la “excepcionalidad” de la investigación, ya que involucra directamente a un Presidente.

Además, Fachin dio un plazo máximo de diez días para el cierre de la investigación contra Temer, aunque la Policía Federal puede pedir una prórroga. Asimismo separó la causa que investiga al mandatario de la causa que investiga al senador Aecio Neves, suspendido en el ejercicio de sus funciones parlamentarias. (DPA/www1.folha.uol.com.br)