En la mesa sirvieron galletas dulces, bizcochos salados, medialunas, café con leche y agua mineral. Con la excusa de compartir un desayuno, un grupo de pacientes trasplantados y un equipo de médicos, más algunos familiares se reunieron en un salón del hospital Padilla y juntos conmemoraron el Día Nacional de la Donación de Órganos.
En las paredes había globos amarillos y verdes. Los invitados lucían una cinta verde en el pecho como símbolo de la donación de órganos. En medio del desayuno, mientras el grupo charlaba, Nancy Jaime tomó un micrófono y empezó a cantar para agasajarlos. En un momento, la cantante pidió la participación de un caballero entre los asistentes. Algunos se miraban de reojo, sin decidirse a pasar al frente. Hasta que Etín Manca, paciente trasplantado que hace del deporte una bandera de vida, no pudo negarse a la invitación y se levantó para acompañarla.
Con toques de humor y mucho entusiasmo, el dúo cantó un clásico tema de Pimpinela:
-¿Quién es?
-Yo soy
-¿Qué vienes a buscar?
-A tí...
-Ya es tarde
-¿Por qué?...
La pareja improvisada para el espectáculo contagiaba alegría. Después del show, la madre de una paciente pidió la palabra. “Hoy siento muchas emociones encontradas por este hermoso grupo de gente, que se ha formado para dar vida -dijo Mariana Arancibia al abrir su mensaje-;. Gracias a Dios que me ha dado la posibilidad de darle un poquito de mí a mi hija, para que tenga calidad de vida, y quiero agradecer al equipo médico porque para mí son la conjunción perfecta entre Dios y la ciencia; es un milagro que ustedes hacen posible y ver a mi hija levantarse todos los días para ir a la Facultad es la felicidad más grande que tengo en mi vida”, remarcó.
La emoción se notaba en los rostros. “Para mí, trabajar en esto -agregó Arancibia-, concientizar acerca de la importancia de la donación, que es el primer eslabón de esta cadena de esperanza, es importantísimo; han mejorado la vida de muchas personas y yo por eso estaré eternamente agradecida”.
Tras los aplausos llegó el turno de Daniela Lontano, paciente trasplantada. “Estoy aquí, estoy bien, gracias a los doctores que fueron excelentes personas conmigo, sobre todo tuve mucho apoyo emocional y eso es importante para el paciente; para mí hoy es vivir una vida nueva -dijo Lontano-. Estoy feliz, vivo feliz y súper agradecida a ese ángel que fue el donante, de quién no sé su nombre; estoy agradecida a esa persona que me devolvió la vida”.
En representación del Ministerio de Salud tomó la palabra Gustavo Viglioco, secretario ejecutivo del Siprosa. “Este hospital está entre los 10 mejores de la Argentina, teniendo en cuenta su capacidad operativa y números de camas, entre otros factores, y es una responsabilidad especial saber que tenemos una de las mejores unidades de servicio de trasplante”, precisó.
Arte en un mural
Después del desayuno y de las canciones de Pimpinela, todo el grupo bajó a otro espacio del hospital, en el que se inauguró un mural. Se trata de una obra representativa que pintó José Jiménez. El artista participó en la ceremonia. “Les agradezco que un trabajo mío esté expuesto aquí enfatizó Jiménez-. Esto es un aporte pequeño comparado con la acción humanitaria que hacen aquí”.
Para cerrar la seguidilla de actos que apostaron a concientizar sobre la importancia de la donación de órganos, se descubrió una placa recordatoria junto al monumento a los héroes anónimos. El doctor Jorge Valdecantos, que fue vicedirector del Padilla, encabezó la ceremonia. “Es un orgullo estar aquí nuevamente y saber que agradecen al equipo de salud -indicó Valdecantos-. Para que se puedan hacer trasplantes primero hay que tener estructuralmente una buena terapia, porque es ahí donde se cuida a los pacientes, se intenta salvar vidas y algunos de ellos, lamentablemente, fallecen y esos son lo que pueden multiplicar vidas en otros pacientes”.
Los asistentes habían formado un círculo alrededor de la placa recordatoria, mientras Valdecantos elogiaba la tarea de los médicos. “Esto no es trabajo de una persona, sino de un equipo, y muchos no están a la vista. Hay que seguir, hay que involucrar a más personas y promover la donación”, resaltó.
Honrando la vida
Desde 1998, cada 30 de mayo se celebra el Día Nacional de la Donación de Órganos en conmemoración al nacimiento del hijo de la primera mujer trasplantada hepática, María Obaya, ocurrido en el Hospital Cosme Argerich, de Buenos Aires. Actualmente, la paciente tiene 52 años y agradece todos los días haber sido trasplantada. En este sentido, Valdecantos resaltó el trabajo en Tucumán. “Aquí tenemos ejemplos de vida, porque el hospital Padilla es uno de los pilares en el país en cuanto al tema de donación y trasplantes”, afirmó.
Al final, tras los saludos protocolares, Nancy volvió a tomar el micrófono con la mano derecha y cantó lo que parece un himno para muchos:
-No. Permanecer y transcurrir / no es perdurar, no es existir / ni honrar la vida!...