Es un misterio de la literatura estadounidense. Cada año figura en las apuestas como posible Premio Nobel, pero casi nadie sabe cómo es Thomas Pynchon, que ayer cumplió 80 años.

Las pocas fotos que se tienen de él son de hace décadas. Se dice que Pynchon vive apartado de los focos junto a su mujer, agente literaria, en el Upper West Side de Nueva York, y que tienen un hijo. Pero nunca lo ha confirmado y no da entrevistas.

Tampoco acude a entregas de premios, ni siquiera cuando alguno de sus libros está nominado. Muy poco se sabe nada de él desde que en 2013 publicó su último libro, “Al límite” (”Bleeding Edge”).

Pynchon nació en 1937 en el seno de una familia puritana de Long Island, en el estado de Nueva York. En 1963 con su primera novela, “V.”, se lo consideró uno de los mayores escritores de la literatura estadounidense contemporánea, y se se reconocen sus grandes temas: el miedo a la impenetrable realidad moderna y la búsqueda de un orden en medio del caos de la historia.

La diversidad de su obra es impresionante: “La subasta del lote 49” (1966) fue libro de culto para la generación del 68. “El arco iris de gravedad” (1973) es una fábula con innumerables hilos argumentales y cientos de personajes en la Europa de la II Guerra Mundial. “Vineland” (1990) es un fragmento histórico de la época de la reelección de Ronald Reagan como presidente. “Mason & Dixon” (1997) es considerada su obra maestra por su profundidad psicológica. En 2006 publicó “Contraluz” (más de 1.300 páginas); que abarca desde la Exposición Universal de Chicago de 1893 hasta la I Guerra Mundial, y en 2010 vio la luz la detectivesca “Vicio propio”.