CABO CAÑAVERAL, Estados Unidos.- El avión espacial secreto X-37B aterrizó ayer en el Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida, y completó, así, una misión de dos años.
El aterrizaje del avión causó un estampido sónico -es decir, la onda de choque provocada por un objeto cuando sobrepasa la velocidad del sonido-, que se escuchó en un radio de varios kilómetros en toda la Florida Central.
La aeronave despegó en mayo de 2015 desde la base de Cabo Cañaveral y estuvo más de 700 días en órbita, donde llevó a cabo varios experimentos vinculados con la reducción de los riesgos y el desarrollo de tecnologías para vehículos espaciales reutilizables, explicó la fuerza aérea.
El X-37B -cuya forma recuerda a los antiguos transbordadores espaciales- también es conocido como Orbital Test Vehicle (OTV) y fue lanzado por primera vez en abril de 2010. Mide nueve metros de largo y es fabricado por Boeing.
El orbitador no tripulado tomó tierra en el Kennedy Space Center de Florida por primera vez (en anteriores episodios había tomado tierra en la base de Vandenberg), volviendo a dar utilidad a la pista de aterrizaje en desuso para estos fines desde la cancelación del Shuttle en 2012.
Otra misión –la quinta– está prevista para más adelante durante el año.