“Es un problema que esperamos que se solucione pronto. Están en riesgo la seguridad de los choferes y la seguridad de los usuarios de las líneas urbanas”, sentenció César González, titular de UTA, al confirmar que debido a un problema de compatibilidad del sistema, los ómnibus que recorren las calles de la capital se quedaron sin el botón antipánico.

Este es un servicio que comenzó a funcionar hace más de un año. Luego de que se produjeran varios asaltos, el gremio, los empresarios de Aetat, los responsables de Atos - la firma que brinda el servicio de las tarjetas-, funcionarios del área de Seguridad y representantes del municipio capitalino decidieron crear este sistema. “Los resultados fueron muy buenos. Se disminuyeron considerablemente los asaltos a los conductores y a los pasajeros. Por eso es vital que vuelva a funcionar”, dijo González.

Todo comenzó hace aproximadamente un mes. En el centro de monitoreo del servicio 911, que se encarga de custodiar las unidades, comenzaron a sonar las alarmas. Acudían al lugar y comprobaban que estaba todo normal. “El problema es que se registraban hasta 100 activaciones por días, cuando el promedio era de tres por mes”, explicó Paul Hofer, secretario de Seguridad.

La situación motivó una serie de reuniones y estudios en el sistema para determinar cuál era la falla. Los especialistas descubrieron que hay una incompatibilidad con el sistema de ubicación (GPS) que tienen los ómnibus, instalados en las lectoras de tarjetas, con el del servicio 911. Como no se lo pudo solucionar y tampoco se cambió el sistema, el botón antipánico fue anulado.

“Había comenzado como una falla, pero después se transformó en un problema porque eran cada vez más seguidos los casos en que se enviaba un móvil para ver qué sucedía y nos dábamos con que era una falsa alarma. Planteamos el problema a nuestros superiores y lo anulamos. Por ir a cubrir una supuesta emergencia, descuidábamos otro lugar”, explicó un técnico del 911.

Hofer agregó que este es un problema que ya se dio en las provincias de Salta y de Santiago del Estero, donde la empresa Atos también tiene a su cargo el servicio de las tarjetas magnéticas. “Se les explicó el problema y se les dijo cuál es el sistema que se necesita para que los ómnibus vuelvan a tener asegurada la protección”, aclaró.

Planteos

“El lunes (por mañana) le presentaremos una nota al intendente (Germán) Alfaro para que solucionemos este problema. Tanto las autoridades provinciales como municipales siempre atendieron nuestros reclamos cuando hablamos de cuestiones de seguridad. Y creo que en este caso no habrá mayores problemas”, indicó González.

Walter Berarducci, secretario de Gobierno de la Municipalidad, ya anticipó cuál será la postura del PE: “a este problema hay que solucionarlo. El intendente ya dio instrucciones precisas para que se hable con la empresa Atos para atender el inconveniente. También hay que analizar todas las situaciones para buscar una solución”.

“Cambiar el sistema tendrá un costo, no sabemos cuál es, pero debe ser importante. Por ese motivo, tendremos que sentarnos a analizar cuáles son las posibilidades que tenemos a nuestro alcance”, concluyó Berarducci.

González sostuvo que en las líneas interurbanas no tienen este problema porque las empresas acordaron con Atos para que se implemente el sistema que es compatible con el del servicio 911. Adelantó, además, que están en plenas negociaciones para que ocurra lo mismo con las líneas urbanas.

“Esa incompatibilidad de sistema no sólo genera problemas con el botón antipánico, sino que además impide que los pasajeros puedan conocer el movimiento de las unidades a través de la aplicación ‘Transporte Seguro’. Esa es una buena herramienta para brindar mayor seguridad a los pasajeros. Que la gente se sienta segura a la hora de tomar un ómnibus nos favorece a todos”, concluyó González.

Sorpresa

“¿Me estás jodiendo? ¿Cómo que ya no funciona el sistema antipánico? No sabía nada, espero que las autoridades se pongan las pilas y solucionen cuanto antes este problema. Se trata de seguridad, no es una cosa menor”, se quejó María Laura Ibarra, estudiante universitaria que se enteró a través de LA GACETA de la novedad.

“La verdad es que ya no me sorprende nada en esta provincia. Primero fue que los recorridos de las líneas urbanas no aparecen en la app y ahora esto. No puedo creer que todavía no hayan solucionado el problema de incompatibilidad de sistemas. Queremos ser una provincia avanzada, pero con estos problemas, definitivamente somos del tercer mundo”, opinó molesto Juan Pablo Pereyra, empleado de comercio.

Jimena Herrera, docente, se mostró escéptica. “Esta película ya la vimos. Ahora, los empresarios le tirarán la pelotita al municipio y estos a la provincia. Pasarán meses para determinar quién solucionará el problema y perderán, como siempre, los usuarios. Esto es Tucumán, no sé qué espera la gente”, señaló.