ESTAMBUL.- “Quiero dejar constancia de lo que voy a hacer ahora. Si algo pasa y no puedo (comunicarme), quiero que ustedes sepan dónde estoy y qué me está pasando”, relató en un mensaje María Jimena Rico Montero; se trata de una argentina de 28 años que está siendo perseguida por la familia de su pareja árabe por ser gays, y que ahora se encuentra detenida en Turquía.

Según consigna “La Nación”, la mujer argentina estaba residiendo en Londres con su novia, Sasha Se, porque la familia de esta no aceptaba la relación homosexual. Sin embargo, ambas se embarcaron la semana pasada a Dubai para visitarlos, porque les dijeron que la madre de Sasha estaba enferma. Esta era una mentira de parte del padre de la joven musulmana para retener en el país a ambas y denunciarlas ante la Policía.

“La encerraron en la casa. La quieren, literalmente, matar, por la ley de acá. A mí no pueden asesinar porque soy europea y la ley me protege, pero me pueden mandar a la cárcel 14 años”, contó en el mensaje que envió por redes sociales Rico Montero a una amiga. Luego explicó que la familia de Sasha le había comprado un pasaje para que abandonara el país, pero que ella no pensaba hacerlo sin su novia. “Me van a detener. Van a saber todo. No me importa. Asumo el riesgo de ir a la cárcel”, agregó.

Sin embargo, según un segundo mensaje que la mujer argentina logró enviar, ambas pudieron viajar hacia Georgia. Allí estaban esperando la conexión hacia Londres cuando el padre de Sasha apareció en el aeropuerto e hizo detener a las dos. “La familia está loca y dice que nos van a matar”, advirtió la muchacha, quien también afirmó que la familia musulmana había contratado a un detective privado y a un sicario en ese país.

Las dos mujeres fueron liberadas 10 horas después y tomaron un micro hacia la ciudad de Samsun, en el norte de Turquía. Allí las volvieron a demorar. Según comentó Rico Montero a su compañera de piso en Londres, Angelika Balczareková, su idea era ir a la embajada para que le permitieran salir del país. Sin embargo, poco después la familia dejó de tener noticias de ella, hasta que se enteró que las tenían detenidas.

“Es como en las películas, no las dejaron hacer ni una llamada por teléfono en el momento de la detención, ni siquiera les pusieron un intérprete. El cónsul general argentino en Estambul, Martín Laffarguete, se está moviendo mucho allí para ayudar a mi hermana, pero no sé si esto será suficiente para ayudar a su pareja. Mi hermana es una buena persona, no va abandonar a su novia allí, no se va a ir sin ella. Le ruego al presidente Mauricio Macri que nos ayude e interceda ante el gobierno turco”, imploró María del Valle, hermana de la muchacha detenida.