Cada temporada estival se repite el problema. La zozobra invade a los vecinos que viven en las adyacencias de los dos principales canales de desagüe que cruzan la ciudad. Ante cada tormenta de verano, el miedo se apodera de los pobladores y la razón radica en la cantidad de veces que el agua desbordó los cauces y provocó anegamientos e inundaciones.
“Entre el 8% y el 10% de la población está en riesgo de ser afectada por una tormenta grande en el caso de que llueva en el área metropolitana”, subrayó el ingeniero Luis Lobo Chaklián, Subsecretario de Planificación Urbana de la Municipalidad de la capital.
Con el objetivo de mitigar los futuros daños, el municipio organizó una reunión con representantes y autoridades de las ciudades que integran el área metropolitana. En ese encuentro, el anfitrión fue el Secretario de Gobierno municipal, Walter Berarducci y participaron el secretario de Planeamiento y Desarrollo Urbano de Tafí Viejo, Héctor Bomba; el subsecretario de Obras Públicas de Yerba Buena, Franco Marigliano; y el Secretario de Obras y Servicios Públicos de Las Talitas, Carlos García.
Berarducci explicó que la finalidad es desarrollar iniciativas que mejoren el escurrimiento de las aguas durante las épocas de lluvias y tormentas estivales y prevenir anegamientos e inundaciones en el área metropolitana de San Miguel de Tucumán, de la que forman parte la capital y los municipios aledaños. “Así como se hizo con la gestión de los residuos, cuando se conformó un consorcio metropolitano en el que cada parte mantiene su rol, aquí debe haber una integración conjunta para resolver el impacto del agua que cruza toda la ciudad”, resaltó.
A largo plazo
El funcionario insistió en que en este proyecto debe estar incluido el Gobierno provincial, porque hay comunas que forman parte del territorio metropolitano. “Esta es una oportunidad real para demostrar que la dirigencia quiere trabajar sin mezquindades políticas. Podemos dejar en claro que estamos a la altura de los requerimientos sobre los diagnósticos y también buscar los financiamientos para la realización de las obras fundamentales”, resaltó.
Desde el punto de vista técnico, Lobo Chaklián dijo que no se puede trabajar de manera sectorial en una zona que involucra a varias jurisdicciones, pero que tiene un mismo problema en común. “Es necesario que nos involucremos todos para darle una solución integral, conjuntamente con la Provincia, sin dejar a nadie afuera; no hay otra manera, pensando en obras a largo plazo”, sostuvo.
El primer encuentro se realizó esta semana, pero habrá futuras reuniones, según lo especificó Berarducci. “En adelante, la agenda implica sumar técnicos de las reparticiones con competencia real, como la Dirección Provincial del Agua (DPA), que es la responsable legal del mantenimiento de los dos grandes canales (Norte y Sur), a los fines de poner en marcha acciones directas para mitigar futuras tormentas”, precisó.
La idea es obtener respaldo financiero internacional para encarar las obrss de desagües pluviales. Mientras tanto, se atenderá lo prioritario que es la limpieza y el arreglo de las losas que están en mal estado en la ciudad.