Después de tantas oraciones, ayer hubo risas y aplausos en el convento de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús. Apenas se supo que en Roma el Plenario de Obispos y Cardenales decidió aceptar el milagro atribuido a la intercesión de la monja cordobesa, Madre Catalina de María Rodríguez, fundadora de esa congregación, estalló la alegría en el convento de Alberdi y Lavalle. Ahora sólo resta firmar el decreto para determinar fecha de beatificación de la madre.

El arzobispado de Córdoba anticipa que se tratará de una fiesta histórica, ya que por primera vez se realizará una ceremonia de beatificación en la ciudad de Córdoba.

El milagro aprobado es la curación de una mujer que sanó de una problemática afección cardíaca sin explicación científica. La mujer es tucumana y se trata de la madre de una empleada del colegio de las Esclavas, indicó la madre Marita Barrionuevo.

Catalina de María Rodríguez ayudó a San José Brochero a difundir los retiros ignacianos y además su congregación está a cargo de la obra que dejó Brochero.