Miguel Amargós se fue del Open de Buenos Aires con la medalla dorada en el cuello y un obsequio en sus manos. “Estará colgado en mi pieza junto a otro que es muy importante para mí”, contó el karateca en alusión a la nota de LG Deportiva le hizo el 3 de agosto de 2015 cuando regresó a Tucumán tras conseguir el oro Panamericano en Toronto. El recorte del diario fue enmarcado y colgado en el cuarto de la vivienda donde reside en tierras bonaerenses. Y ahora se sumó otro: el dibujo que Gabriel Soplan le hizo a punta de lápiz. “Los dos me van a inspirar cada vez que me despierte”, contó. “Por primera vez, me regalan algo así”, comentó. “Lo sigo desde los 11 años”, contó el autor de la obra. Ahora, con 16, recuerda que en aquella Copa Atlántico, que se celebra cada año en Mar del Plata, empezó a admirarlo. “Miguel es un ejemplo a seguir. Quisiera ser como él y competir a nivel mundial”, reconoció el entrerriano que también compitió en Buenos Aires pero en la Copa Buenos Aires 2018.
El regalo le dibujó una sonrisa
facebook / Miguel Amargós