Una prueba piloto en tres barrios neoyorquinos podría revolucionar la industria de la generación energética. A grandes rasgos, la iniciativa busca que vecinos y empresas generen energías limpias, principalmente con paneles solares, pero ya no sólo para su propio consumo, sino para vender el excedente en un mercado abierto. En otras palabras: que cada casa o empresa genere su propia energía, que consuma lo menos posible y que venda el resto a quien quiera comprarlo.

El proyecto se llama Brooklyn Microgrid (BMG, Microred de Brookling) y se plantea como una comunidad de generadores y consumidores de energías limpias. El sistema estará interconectado con la red tradicional, pero se mantendrá a salvo en momentos de consumos excesivos ocasionados por los climas extremos.

“¿Qué tal si tenés más formas de usar las energías renovables que estás produciendo para marcar la diferencia en tu comunidad? BMG está incorporando participantes que ya cuenten con un sistema fotovoltaico en los vecindarios de Park Slope, Boerum Hill and Gowanus. La primera fase determinará cuan grande es el rol que cada participante puede jugar en su mercado energético local”, invita el aviso publicado en la página oficial del proyecto, www. brooklynmicrogrid.com.

Los primeros pasos de este proyecto datan de 2015, cuando comenzó la construcción de una parte de la infraestructura. En abril de 2016 comenzó a funcionar la primera microred de tres residentes en una calle del barrio Park Slope. Fue un éxito y ahora buscan mostrar los beneficios y ampliarlo de a poco la comunidad.

Si bien BMG está registrada como una empresa con fines de lucro, todavía no se habla de dinero. El bien de cambio no es otra cosa que la energía: se compra y se venden créditos de electricidad entre los vecinos y las empresas. Habrá una comercialización virtual basada en el sistema de cadena de bloques, o Blockchain, que es el concepto detrás del sistema de Bitcoins o criptomonedas.

Mientras el Estado estudia el tema siguen las pruebas, testeando una aplicación para que los participantes definan cuánto comprar y cuánto vender y, sobre todo, convenciendo a los vecinos de las conveniencias de esta nueva era de la energía transactiva.