Unas 3.000 mujeres participaron de Chicas en Rollers, una competencia excepcional que se realizó en Buenos Aires. Además, otras 6.000 personas participaron en un festival de bienestar con actividades gratuitas y shows musicales al aire libre. Desde la primera edición -en 2012- son más de 20.000 las corredoras que pasaron por la prueba, lo que coloca a la Argentina a la altura de las mecas de esta especialidad: Alemania, Estados Unidos y Corea del Sur.

Sólo podían participar ayer mujeres mayores de 13 años -siempre con autorización de los padres cuando fueran menores de edad- y que contaran con sus propios rollers de un máximo de cuatro ruedas en una misma línea.

La aparición del roller como actividad deportiva y recreativa ganó popularidad mundial en la década del 90 en Europa y, más tarde, en América Latina, en un panorama caracterizado por la apertura económica y la importación de productos desde Asia.

Fue entonces cuando los rollers comenzaron a figurar en las jugueterías argentinas a precios accesibles y considerados como juguetes y no tanto como actividad deportiva. Actualmente el precio promedio de un par de rollers de calidad tiene un básico de $2.600.

Más tarde, a principios de 2003 el roller se consolidó como una actividad recreativa de la mano del surgimiento de comunidades urbanas y de las primeras escuelas de rollers en Buenos Aires. Posteriormente lograron expandirse al interior y alcanzar un mercado de venta anual cercano a los 100.000 pares al tiempo que llegaron las grandes marcas patrocinadoras y se lanzaron maratones y eventos masivos. En Latinoamérica, Argentina es el mercado de rollers más grande seguido por Brasil y Perú.