“Gracias a la presencia de tanta gente querida que me conoce desde hace tantos años”, celebró Ramón Ortega apenas tomó la palabra en la Legislatura Porteña. Lo habían declarado Personalidad Destacada de la Cultura y “Palito” lo festejó acompañado por familiares y amigos. Por supuesto: el discurso estuvo acompañado por algunas de sus más conocidas canciones, que llenaron al auditorio de palmas y alegría.

La distinción fue impulsada por el diputado socialista Roy Cortina y entregada a “Palito” en reconocimiento a la trayectoria desarrollada desde que llegó a Buenos Aires en 1957, dejando atrás su niñez y adolescencia en Tucumán.

Cientos de personas asistieron al acto, entre ellas la esposa de Ortega, Evangelina Salazar; sus hijas Julieta y Rosario, y amigos como Cacho Castaña, el actor Oscar Martínez y el rockero Juanse.

Justamente, Oscar Martínez fue uno de los oradores durante la ceremonia y así definió a “Palito”: “alguien único, polifacético, un artista, un orfebre, un hermano de la vida y un sabio de ella”.

Ortega (76 años) fue en las décadas del 60 y 70 uno de los cantantes más populares, con hits como “Despeinada”, “Qué lindo”, “La felicidad” y “Un muchacho como yo”. De allí surgió el repertorio elegido ayer para cerrar la ceremonia que lo tuvo como homenajeado.

Nacido en Lules, saltó a la popularidad a partir del programa televisivo musical “Club del Clan”, en los años 60. Además de cantante, Ortega fue productor de eventos musicales -famoso en este aspecto por haber traído a la Argentina a Frank Sinatra-, actor y director cinematográfico; gobernador de Tucumán (1991-1995) y senador nacional, además de candidato a vicepresidente de la Nación en una fórmula que encabezaba Eduardo Duhalde en 1999.