Las estadísticas aportan números para comprender el fenómeno que combina la crisis social con el consumo de drogas. En lo que va del año, se produjeron alrededor de 40 homicidios, de los cuales, 18 estuvieron vinculados a adicciones o al narcomenudeo.
En los últimos tres meses, al menos siete de esos homicidios se dieron en ocasión de robo, con jóvenes como protagonistas. Buscaban dinero en efectivo para comprar estupefacientes.
Durante el fin de semana se vivieron las escenas más cruentas y al menos cuatro personas fueron ultimadas. Incluso se investiga la pelea entre dos clanes, que terminó con un muerto en las calles de El Abasto, frente a un reconocido paseo de compras y de un hotel cinco estrellas.
En la larga lista de víctimas hay que contrar a los tres policías que fueron asesinados, todos en ocasión de robo y en manos de jóvenes que delinquían arriba de una motocicleta.