La capacitación docente, gratuita y en servicio fue un anhelo largamente esperado por los docentes. Pero este sueño no estará cumplido si esa formación no es de calidad, como la que se necesita para elevar los niveles de rendimiento de los alumnos. Es por eso que representantes de gremios de la docencia consultados por LA GACETA remarcan la necesidad de que la actualización también llegue a las capacitaciones docentes.

David Toledo, titular de ATEP, recuerda que desde el gremio se ha luchado fuertemente por el perfeccionamiento y la actualización en servicio de los docentes. “Un proyecto que debe ser acorde a la realidad que vivimos, en general, y a la jurisdicción en particular”, dice. Su par, el ingeniero civil Edgardo Bessone, de AMET (docentes técnicos), es más gráfico: “los docentes no podemos seguir abriendo cuadernos cuando los chicos manejan al vuelo las computadoras desde jardín de infantes. Tenemos que actualizar las capacitaciones, porque no podemos seguir capacitando con métodos antiguos. Hay que aprender todo de nuevo porque la forma de aprender ha cambiado totalmente en los últimos 20 años. El chico aprende solo y hay que ponerse a la par de él. Los docentes tenemos que tener autocrítica”, reflexiona.

Toledo no desconoce que la capacitación docente es esencial, pero no deja de ver el contexto socioeconómico que impacta en el aprendizaje: “son múltiples los factores que influyen en el bajo rendimiento de los alumnos: las políticas erráticas pero también la marginalidad, la pobreza que crece en nuestro país y que impide a los chicos una buena concentración”. Sostiene que la actual situación es resultado de un proceso: “chicos sin alimentación ni viviendas adecuadas, sin servicios elementales, con padres desocupados, un flagelo que se ahondó en la década del 90, han afectado mucho la calidad educativa en la Argentina”. Y no olvida el paso por la “nefasta” ley federal.

Los docentes también sufren los malos salarios y su ánimo muchas veces se ve reflejado en las aulas, reconoce. “Un docente que además de enseñar no pocas veces debe afrontar flagelos sociales como las adicciones, que impactan en el proceso enseñanza-aprendizaje”, agrega.

Bernardo Beltrán, secretario general de Sadop (docentes privados) insiste con la necesidad de capacitación y un mejor salario para los docentes, pero también de una jornada extendida que incluya más horas de Educación Física y otros contenidos para mejorar la calidad. También propone buscar nuevos formatos para llegar a los jóvenes, que son la primera generación de su familia que ingresa a la secundaria.

Ante la realidad de los alumnos golpeados por un contexto social desfavorable, la dirigente Isabel Ruiz (APEM) opina que todas las escuelas deberían contar con gabinetes psicopedagógicos porque la necesidad es muy grande. Sostiene que estos grupos interdisciplinarios no sólo deberían ayudar al chico sino además orientar al docente para que pueda llegar mejor al alumno “A veces el docente puede poner lo mejor de sí, pero se encuentra con alumnos con graves problemas y eso afecta su tarea”, argumenta.

Otro grave problema - apunta- es la realidad de los llamados “docentes taxi”. “Llegan a tener hasta ocho escuelas en la semana pero en ninguna pueden detenerse el tiempo que quisieran. Apenas termina la clase debe salir corriendo a otra escuela. Está cansado y muchas veces no puede ser creativo, de allí que hace falta una concentración horaria”, indica la dirigente de docentes secundarios.


 
Nuevas herramientas tecnológicas
 
Desde jardín los alumnos manejan la tecnología mejor que los docentes. En esta etapa de transición hay que capacitar al maestro en ese saber para usar la tecnología como herramienta.
 
Calidad de vida para el docente
 
Un sueldo digno y buenas condiciones laborales son las condiciones que necesita un docente para alcanzar una calidad de vida óptima. Esto también se refleja en la escuela.
 
Políticas públicas adecuadas
 
La calidad educativa se logra con la implementación de políticas públicas adecuadas, que tengan en cuenta la realidad social y económica de la sociedad.

> CONCLUSIONES

Nuevas herramientas tecnológicas

 Desde jardín los alumnos manejan la tecnología mejor que los docentes. En esta etapa de transición hay que capacitar al maestro en ese saber para usar la tecnología como herramienta.

Calidad de vida para el docente 

Un sueldo digno y buenas condiciones laborales son las condiciones que necesita un docente para alcanzar una calidad de vida óptima. Esto también se refleja en la escuela.

Políticas públicas adecuadas

La calidad educativa se logra con la implementación de políticas públicas adecuadas, que tengan en cuenta la realidad social y económica de la sociedad.