Un perro de la unidad antinarcóticos de Gendarmería, que estaba haciendo un control en la localidad santiagueña de Fernández, halló un doble fondo en un vehículo que circulaba desde el norte. Al revisarlo, encontraron unos 65 kilos de cocaína que podrían haber sido acopiados en Tucumán, según una de las hipótesis que maneja el juez federal Guillermo Molinari.

Según se explicó, el animal detectó algo sospechoso en el control que se estaba realizando sobre la ruta 34, por lo que el automóvil fue conducido hasta un taller. Luego de una larga revisión, encontraron 79 paquetes rojos en un doble fondo que había en el “torpedo”. Adentro de estos había una sustancia blanca que dio positivo como cocaína en los estudios de campo.

De inmediato se pesó la carga y se determinó que eran unos 65 kilos. Por orden del magistrado, el vehículo quedó secuestrado. Su conductor, en tanto, quedó detenido e incomunicado.

Se estima que la droga viajaba hacia Rosario, ciudad en la que abastecería a los “transas” locales”, pero todavía no se puede asegurar de dónde proviene. Los investigadores manejan dos hipótesis. Una de ellas consigna que la droga fue cargada en la provincia salteña de Salvador Mazza. Según esta teoría, el automovilista hizo una parada en Rosario de la Frontera y a la capital tucumana sólo la vio de pasada. Sin embargo, la segunda hipótesis que se baraja está vinculada directamente con bandas narcos tucumanas. Es que desde la Justicia no se descarta que la droga haya sido acopiada en esta provincia.

“La Pato”

Ayer, la Dirección General de Drogas Peligrosas atrapó a “La Pato”, una mujer de 38 años que tenía pedido de captura por vender droga en el barrio Virgen del Huerto de Las Talitas.