Un adolescente discapacitado de 16 años y otros dos de 14 fueron atrapados el lunes a la noche en Banda del Río Salí, luego de que asaltaran a tres mujeres. Además, les quitaron el revólver con el que uno de ellos apuntó a uniformados que intentaban aprehenderlos.
Según se pudo saber, tres agentes de la Motorizada local que transitaban por el barrio Soldado Tucumano fueron frenados por un grupo de personas que les pidieron que buscaran a tres adolescentes que se movilizaban en una moto y que le habían quitado el bolso a una mujer. La descripción fue precisa; les dijeron cada prenda que usaban los asaltantes.
Por este motivo los efectivos aceleraron hacia el norte por la calle Perú hasta que en Nicolás Laguna vieron un grupo de personas reunidas. Al acercarse, vieron a tres jóvenes que eran increpados y agredidos por los vecinos; sus características eran similares a las que habían detallado los denunciantes a los policías.
Cuando los uniformados se bajaron para aprehenderlos, uno de los adolescentes sacó de su campera blanca un arma y apuntó contra ellos. Al instante, fue derribado por los agentes, quienes le colocaron las esposas y lo llevaron con sus dos cómplices a la comisaría en una camioneta de los vigías municipales.
Hasta la seccional llegaron tres mujeres. Todas dijeron que habían sido apuntadas con el arma por los aprehendidos, que les exigieron sus celulares. Una de ellas añadió que le habían querido quitar el bolso y ella se había resistido, por lo que uno de los asaltantes le gatilló en la cabeza; el balazo no salió. Ante la policía, la víctima reconoció el revólver calibre 38 blanco que casi la mata. Cuando lo secuestraron, estaba cargado.
El más grande de los asaltantes, entonces, acreditó que tenía una discapacidad en las piernas. Por este motivo, desde el Juzgado de Menores se le permitió volver a su casa con sus padres, siempre y cuando allí pudiera comprobar su estado de salud. En cuanto a sus cómplices de 14 años, quedaron alojados en el Instituto Roca.