En las primeras horas de hoy, los médicos del Sanatorio Pasquini le realizarán estudios al agente cadete Luis Ramón Serra, para saber por qué el sábado a la tarde se descompensó en el Instituto de Enseñanza Superior de la Policía. Las autoridades de ese organismo afirman que se desvaneció antes de empezar un ejercicio, pero adentro de la fuerza hay quienes afirman, -con pedido de reserva de identidad para evitar sumarios-, que los ejercicios son excesivos.
Lo cierto es que Serra, de 28 años, ingresó el sábado a las 17 al hospital Padilla en estado delicado. De hecho, la intención de la familia y de las autoridades de la fuerza era trasladarlo de inmediato al Pasquini, pero esta mudanza se pudo realizar recién durante la madrugada del domingo, momento en que se logró una correcta estabilización.
“Se descompensó antes de empezar una actividad. Deshidratación no puede ser porque todo el tiempo tienen agua los aspirantes”, afirmó a LA GACETA el comisario Jorge Cruz, director del instituto, al tiempo que agregó: “ellos están dando sus primeros pasos en las formaciones. Los movimientos son reglamentados, no hay nada fuera de lugar. Se evita dañar físicamente a nadie”.
La madre y un hermano de Serra reconocieron ayer al mediodía que aún no sabía nada sobre el estado del cadete. Por la tarde, una allegada a la familia comentó que el joven se encuentra consciente y fuera peligro, pero aún en terapia intensiva por decisión de los médicos. Además, se confió que hasta el momento el muchacho no logró reconocer a sus parientes y que tiene un golpe en la cabeza. Según estimó Cruz, este se pudo haber ocasionado durante la caída.
El caso estuvo en el radar de la Justicia desde el primer momento, pero hasta ayer a la tarde la fiscalía no había emitido ninguna orden porque no había denuncias por parte de la familia del cadete. Sin embargo, en las últimas horas de ayer se decidió actuar de oficio y dejar la investigación en manos de la comisaría 5°.
Existen dentro de la Policía sectores que son críticos a la tarea que se realiza en el instituto. Estos argumentan que en las últimas semanas no menos de 20 aspirantes abandonaron la instrucción por el esfuerzo que les exigen
Cruz, en tanto, admitió que hubo abandonos, pero los ligó a otras razones. “Los que se retiran, lo hacen porque no les gusta. Acá puede estar el futuro jefe de Policía y por eso se necesita sacrificio. Los movimientos que se hacen son los que necesita un efectivo para un allanamiento o un tiroteo. Acá no hay nada que esconder. A mí me mandan gente sana y nosotros tenemos que devolver gente sana. Hay 30 señoritas y varios hombres que hacen la misma actividad que el cadete y nadie mostró ningún problema”, manifestó.