› Omar Al Kaddour 
Director de Libertad y Diversidad Religiosa de la Secretaría de Culto de la Nación, miembro fundador del capítulo argentino del Consenso por la Paz Palestino Israelí (Cappi), argentino de origen sirio, 40 años, licenciado en Relaciones Internacionales.

› Omar Al Kaddour 
Director de Libertad y Diversidad Religiosa de la Secretaría de Culto de la Nación, miembro fundador del capítulo argentino del Consenso por la Paz Palestino Israelí (Cappi), argentino de origen sirio, 40 años, licenciado en Relaciones Internacionales.


“En Argentina no hay cifras precisas, pero sabemos que más del 80% de la población profesa alguna religión. Ante todo, somos un pueblo de fe. Pero además, producto de la inmigración tenemos una gran variedad de credos que conviven pacíficamente, a diferencia del mundo que va en otra dirección. La libertad religiosa es uno de los laureles que supimos conseguir como nación, y que sea eterna, como dice nuestro himno, depende de nosotros”, sostiene Omar Al Kaddour, director de Libertad y Diversidad Religiosa de la Secretaría de Culto de la Nación.

- ¿Cuál es su misión como funcionario?

- Esta dirección se creó en diciembre pasado, antes no existía. Su objetivo es promover y dar continuidad al valor nacional de la buena convivencia interreligiosa que tenemos en la Argentina. Como país somos muy consultados, tenemos un gran prestigio internacional, tanto en el diálogo interreligioso como en la defensa de los derechos humanos. El papa Francisco es nuestro mejor exponente. Este valor lo hemos alcanzado a lo largo de nuestra historia, desde nuestros orígenes, y merecía tener un espacio dentro de la organización del Estado.

- ¿Qué acciones concretas desarrolla?

- En primer lugar queremos ir al encuentro de estos espacios de diálogo interreligioso que hay no sólo en Buenos Aires, sino también en otras provincias como Tucumán (por eso estoy aquí), Córdoba y San Juan. Deseamos dar un reconocimiento a estas mesas, como una especie de homenaje por parte del Estado a esta vocación de construir consenso. Nuestro propósito es presentarnos como área para generar vínculos que nos den la oportunidad de trabajar en conjunto. Imagino mi figura de director como la de árbitro de fútbol, que cuando pasa desapercibido mejor cumple su tarea, porque trata de que ninguna parte se enoje. Queremos vincularnos y armar una red, compartir experiencias que nos ayuden a reconocernos con el hermano, a aprender de cada uno y poder intervenir en los casos en que la libertad de culto haya sido vulnerada. Esta Dirección quiere fomentar la libertad y la diversidad de culto.

- ¿Una conducta o una acción pública que ofenda la fe de otros vulnera la libertad de culto?

- No. Si una persona invocando la libertad de expresión ofende a otra persona genera un conflicto de derechos, el de él con el del otro a vivir su propia fe. Pero la libertad de culto no se lesiona ni se vulnera por una ofensa, que vaya a saber con cuanta conciencia se la hizo. Quien vive la virtud del amor vive con libertad y justicia. Si hubo ofensa lo que cabe es pedir perdón y si la otra parte lo acepta, las dos se benefician.

- ¿Qué opina de los símbolos religiosos en dependencias públicas?

- Lo mejor es quedar sujeto a derecho, que se sigan las reglas de cada institución, provincia o jurisdicción. En cuanto a la libertad individual soy de la idea de que cada uno se exprese libremente en su vestimenta.

- ¿Qué dice la ley?

- A partir de la reforma del Código Civil se crea la figura de las personas jurídicas privadas donde entran todas las asociaciones civiles religiosas, iglesias y cultos. Estamos en un proceso de adecuación de las normas. Las instituciones que ya estén registradas en la Secretaría de Culto tendrán un tiempo de adecuación y las nuevas tendrán que hacerlo con las nuevas directivas. Estamos en construcción de consensos para llevar al Congreso una ley de libertad religiosa que permita a las instituciones actualizar su vinculación legal con el Estado.