Tras el histórico error de la pasada ceremonia de entrega de los Oscar, la Academia de Hollywood ha decidido cambiar las normas para que algo similar no suceda en el futuro. Según anunció la presidenta de la entidad, Cheryl Boone Isaacs, seguirán contando con los servicios de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC), pero en lugar de dos empleados serán tres quienes conocerán el veredicto final de los académicos, para poder actuar en caso de que se produzca alguna anomalía en pleno show.
El veterano empleado de PwC Rick Rosas, encargado de entregar los sobres con los premios entre 2002 y 2013, volverá a contar con una activa participación durante la noche más importante de los premios del cine, señaló Boone Isaacs.
PwC lleva décadas encargada de contar los votos y custodiar el resultado hasta la gala de los Oscar, en la que dos de sus empleados entregan en sobres lacrados a los presentadores el nombre del ganador en cada categoría.
Durante la pasada ceremonia del 26 de febrero, Brian Cullinan entregó el sobre equivocado a Warren Beatty y Faye Dunaway, encargados de anunciar la ganadora del Oscar a la Mejor Película. En lugar de esa categoría, los veteranos actores recibieron el sobre correspondiente a Mejor Actriz. Ese fue el motivo por el que Dunaway leyó “La La Land” en lugar de “Moonlight”. Los productores de “La La Land” subieron al escenario para recibir el premio, pero poco después fueron desalojados.
Poco antes del patinazo, Cullinan estaba tuiteando una foto de la actriz Emma Stone en el backstage tras alzarse con la estatuilla. Según los medios estadounidenses, en esa distracción pudo radicar la clave de que se confundiera de sobre. Poco más tarde, la Academia anunció que ni él ni su compañera Martha Ruiz volverían a trabajar en futuras galas. Demasiado tarde.