Cuando entubaron el canal que pasa por el pasaje Amado Nervo comenzaron los problemas para los vecinos. La obra se hizo con la intención de impedir el desborde del canal con el consecuente anegamiento de la cuadra. Pero sólo empeoró la situación. “Desde hace 25 años que vivo aquí y nunca había entrado agua a mi casa, en cambio, ahora sí”, protestaba Fabián Peralta desde el umbral.

Según Peralta, las inundaciones se producen porque el canal no cuenta con la profundidad suficiente. “Debe tener unos 80 centímetros. Así como está no ayuda a desagotar”, dijo. Agregó que dentro del ducto se acumulan basura y barro, lo que no permite el correcto desagüe de las aguas pluviales.

Los residentes, tras las últimas tormentas, se vieron obligados a refaccionar sus casas. Algunos optaron por instalar una compuerta en la entrada o elevar la altura del piso. Otros levantaron una pequeña barrera en la puerta con mezcla o con yeso para que el agua no ingrese.

Laureano Pujadas, que vive en el barrio desde hace 30 años, dijo que no estaba acostumbrado a las inundaciones. “El problema es que el canal está tapado. Hicieron un desastre. Supuestamente iban a parquizar e instalar juegos en la vereda, pero lo veo lejano. No avanza más este barrio”, se queja.

Como si fuera poco, en la cuadra también deben lidiar con escombros. Desde hace dos meses, según los vecinos, camiones municipales descargan baldosas rotas, tierra y grandes trozos de cemento. “Eso es de la Municipalidad. Un particular no va a pagar para que un camión le tire las baldosas. De una casa no puede ser”, afirma Facundo Jabif.

Peralta comentó que los escombros empeoran la situación cuando hay inundaciones. “Si no levantan los escombros, el terreno va a estar cada vez más elevado y el agua va a escurrir hacia las viviendas. Lo peor es que no te dicen nada. Vienen, tiran y se van”, destaca.

Cuatro montículos de escombros se acumulan en la esquina de Inca Garcilaso y Amado Nervo. En el resto de la cuadra se encuentran desparramados.

Pujadas cree que usarán los escombros para rellenar las obras en el canal. “Deberían usar asfalto”, sugiere.

Las obras también complicaron la circulación de los vecinos, que no pueden pasar por la calle Lavaisse debido al barro y a los escombros. Antes había un pequeño puente que comunicaba la cuadra con la avenida Jujuy. “Destrozaron la esquina, antes vos podías pasar por ahí para tomar el colectivo. Ahora tenemos que dar la vuelta. No podés pasar por el barro”, lamenta Daniel Bielik.

Explicaciones

El subsecretario de Obras Públicas del municipio, Atilio Belloni, negó que la Municipalidad sea la que arroja los escombros allí. “No usamos escombros para rellenar. Tiramos las piedras bola y ahora usamos base estabilizadora. Les pediría a los vecinos que identifiquen los camiones y saquen fotos de la chapa patente. Deben venir de algún edificio o de alguna casa en demolición, así que ya controlaremos”, antiicpó.

El funcionario explicó, además, que el canal tiene 80 centímetros de profundidad y tres metros de ancho. “Se lo hace ancho y de poca profundidad porque los niveles de la zona no dan para más. Si hubiésemos trabajado con mayor profundidad nos hubiéramos encontrado con las napas freáticas (corrientes de agua subterráneas). Eso no nos hubiera permitido trabajar adecuadamente porque tendríamos que haber usado bombas para desagotar el canal”, justificó.

Adelantó que en la esquina de la calle Lavaisse se abrirá una calle para solucionar los problemas de comunicación. “Si el miércoles (por hoy) el clima acompaña, comenzaremos las obras. La apertura de la calle demandaría 20 días de trabajo; depende del clima y del tipo de suelo. También se deberá bajar la calle en unos 60 o 50 centímetros”, detalló.