Brindar “apoyo social” a las personas que padecen tuberculosis, no aislar involuntariamente a los pacientes -con excepción de casos específicos- y asegurar entornos seguros para los profesionales de la salud son algunas de las indicaciones de la nueva Guía Ética de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para tratar a los enfermos, en el marco del Día Mundial de la Tuberculosis que se conmemora hoy.

A pesar de que suena a cosa del pasado, la tuberculosis se encuentra entre las infecciosas más mortíferas del mundo, con 5.000 defunciones por día, informó la OMS. De hecho, es una de las 10 principales causas de mortalidad en el mundo; en 2015, 10,4 millones de personas la contrajeron y 1,8 millón murieron (entre ellos, 0,4 millón de personas con VIH). De estos decesos, más del 95% se producen en países de ingresos bajos y medianos. Se estima que en 2015 desarrollaron tuberculosis multirresistente (TB-MDR) (que no responde a los antibióticos) unas 480.000 personas a nivel mundial.

Margaret Chan, directora general de la OMS, destacó que la tuberculosis afecta más duramente a las personas más pobres del mundo y que la nueva guía busca proteger los derechos de todos los afectados.

La funcionaria aseguró que está decidida a superar lo que describió como “el estigma, la discriminación y otras barreras que impiden que muchas de estas personas obtengan los servicios que tanto necesitan”.

Puntos fundamentales

La nueva orientación de la OMS aborda temas polémicos tales como el aislamiento de los pacientes, los derechos de los pacientes con tuberculosis en prisión y las políticas discriminatorias contra los migrantes afectados por la tuberculosis, entre otros.

El documento hace hincapié en cinco obligaciones éticas clave: proporcionar a los pacientes el apoyo social necesario para cumplir con sus responsabilidades; abstenerse de aislar a los pacientes antes de agotar todas las opciones para permitir la adherencia al tratamiento; permitir a las “poblaciones clave” el acceso a tratamientos y a la atención de buena calidad; asegurar un entorno seguro a todos los trabajadores de la salud; y compartir rápidamente la evidencia de investigación para informar cambios de políticas nacionales y globales.

Se puede curar

La tuberculosis, que es curable si se trata a tiempo, es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Casi siempre afecta a los pulmones, pero puede atacar otras partes del cuerpo. Se transmite de persona a persona: cuando un enfermo de tuberculosis pulmonar que no esté en tratamiento tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos al aire y basta con que una persona inhale unos pocos para quedar infectada. Cuando el enfermo está en tratamiento no contagia.

Según el sitio del Ministerio de Salud de la Nación, el tratamiento completo dura más de seis meses, aunque los síntomas suelen mejorar en dos a tres semanas. El pronóstico es excelente si se diagnostica a tiempo y se trata rápidamente. Diagnóstico y tratamiento son gratis en todos los centros de salud y hospitales públicos del país.

Puede prevenirse de varias maneras. Principalmente, vacunando con BCG al recién nacido. También mejorando las condiciones de vida de la población y cortando la cadena de transmisión de enfermo a sano mediante la detección y el tratamiento precoz.