BUENOS AIRES.- Claudio Lifschitz, el ex prosecretario del juzgado que conducía Juan José Galeano hasta el 2005 (quien investigó el atentando contra la AMIA y luego fue destituido de sus funciones y procesado por falso testimonio y por pagar sobornos en la causa), señaló que “hubo voluntad política y judicial de no investigar el atentado de la Amia durante los ‘90”.

Aseguró que “se destruyeron pistas” y que el Estado argentino tuvo participación en esto a través de los servicios de inteligencia”, dijo el ex funcionario judicial.

“La Secretaria de Inteligencia del Estado (SIDE) seguía la pista iraní y justo antes del atentado se dio orden de no seguirla más, lo que incluyó la destrucción de 40.000 escuchas telefónicas”, expresó Lifschitz, quien declaró ayer en la causa que investiga el encubrimiento del atentado a la mutual israelita.

“Hoy me toca estar frente a muchos de los que denuncié; y otros que denuncié y que tendrían que estar en el banquillo, no están”, dijo el ex funcionario. Lifschitz denunció a los servicios de inteligencia por haber destruido pruebas vitales durante la investigación del atentado (que llevó más de siete años) y recordó que fue Antonio Stiuso el agente de la SIDE que estaba a cargo del área de escuchas cuando se ordenó la destrucción de las grabaciones que involucraban a diplomáticos y ciudadanos iraníes y que fueron anteriores y posteriores al atentado.

Lifschitz, que se exilió debido a las amenazas que recibió tras sus denuncias, señaló que sus declaraciones están “avaladas por testimonios y pruebas”.

Escuchas

El fiscal federal Federico Delgado apeló y calificó de “errónea y prematura” la decisión del juez federal Rodolfo Canicoba de archivar la investigación por una escucha telefónica entre Cristina Fernández y el ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia Oscar Parrilli, en las que se aludía a “carpetas contra jueces y fiscales” que estarían en poder de Stiuso.

Delgado había pedido la declaración como testigos de la ex presidenta y de Parrilli para intentar aclarar sus dichos en una conversación telefónica en a que hablaban sobre Stiuso y las denuncias motorizadas en su contra por la entonces gestión del Frente para la Victoria.

La Cámara Federal porteña deberá resolver si ratifica ese fallo u ordena continuar con la investigación. (Télam)