Internos de las Unidades 1 y 2 del Penal de Villa Urquiza iniciaron anoche una huelga de hambre pacífica. Algunos de los reclamos de los presos tendrían que ver con las condiciones de hacinamiento que padecen dentro de la penitenciaría local. “El primer lugar donde se va a notar es en la panadería, porque trabajan en la madrugada. No quieren incidente, y esperemos que no haya represalias por parte de los guardicárceles. Es una medida extrema porque la situación adentro no da para más”, dijo la esposa de un interno que se comunicó con LA GACETA. Los detenidos tampoco asistirían a los talleres. Aunque familiares de presos aseguraron que un grupo de reos incluso se cocerían la boca, el jefe de Institutos Penales, Guillermo Schneider, explicó que no se le había notificado de ninguna medida de fuerza y que los presos estaban cenando.