Cuando comprás zapatillas para un niño o para un adolescente, lo primero que tenés que tener en claro es que está en crecimiento, que su pie se está formando y que lo que vale para vos no vale para él. Así lo destaca el doctor Carlos Juárez, especialista en Ortopedia y Traumatología Infantil.

Con la vuelta a clases también llega la necesidad de comprar zapatillas a tus chicos para que hagan gimnasia o para que retomen la práctica del deporte que les gusta. Y como están creciendo, lo que les pongas en los pies influirá notablemente en su salud cuando sean adultos. “Si se aplican cargas, posturas y tracciones diferentes a las del desarrollo normal se van a producir alteraciones en el esqueleto final de ese pie, y esto puede redundar en patologías en el futuro”, subraya Juárez.

El especialista recomienda un calzado que sea cómodo y que permita libertad de movimiento. “No necesariamente tiene que ser de marca -aclara-, lo que importa es que cumpla con las condiciones básicas”.

Si bien los más chicos, por estar en pleno crecimiento, necesitan a veces dos pares de zapatillas por año, no es aconsejable comprarles una zapatillas más grandes para que las usen más tiempo. “Nada más que un número más grande que lo que calzan en zapatos”, recomienda Juárez.

Y para medirla, cuenta un truco: “hay que medir por la planta y cruzado -dice-, por ejemplo: se mide la planta de la zapatilla izquierda con la planta del pie derecho, y así se sabe si es del tamaño adecuado”.

El especialista recuerda, además, que la formación del arco se produce naturalmente. “Es producto de la ejercitación de la musculatura balanceada del pie, y no del hecho de sostener el pie con elementos como arcos u olivas (ojivas). Hablando siempre, por supuesto, de un pie normal, en crecimiento, sin patologías”.

Respecto de si es importante que los chicos anden descalzos Juárez dijo que sí, pero advirtió: “en arena, tierra o césped, no en el cemento o en las baldosas porque son antinaturales”. En este sentido, destaca que lo más importante es respetar la naturaleza. “Por eso, la mejor zapatilla es la que hace sentir que uno anda descalzo”, añade.

Con respecto a la práctica deportiva, Juárez considera que el calzado debe permitir la práctica con comodidad y debe adaptarse a las características propias del pie y de cada actividad en cuestión.