A pesar de que a unos metros tienen la plaza, unos niños del barrio Apunt (Alderetes) prefieren arrojar piedras en el agua. No las tiran en un río ni un arroyo, sino en una laguna de agua estancada. El improvisado estanque mide cerca de 80 metros de largo, seis de ancho y alcanza dos metros de profundidad. “Samuel, no te acerqués tanto que te podés caer”, dijo temerosa por la seguridad de su hijo Yudith Solórzano, quien vive allí desde hace tres años.
El terreno donde viven ocho familias es relativamente nuevo. Donde hoy hay casas, antes había matorrales. Los residentes señalaron que al momento de comprar sus terrenos no existía la laguna. “Cuando me fui a quejar frente a la Municipalidad, me dijeron que era culpa mía por construir aquí. Pero esto se empezó a formar mucho después”, afirmó Marina Hoyos, vecina de la cuadra.
El agua comenzó a acumularse cuando los barrios aledaños empezaron a crecer. “Hace tres años el lago se llenó. Cuando terminaron el barrio y comenzaron a habitarlo comenzó a llegar agua de las cloacas de todos lados. Como en la zona no hay desagües, todo se acumula aquí. Nunca se absorbe el agua, es constante”, explicó Hoyos.
Al pasear durante unos minutos por el barrio se encuentra el principal problema: los mosquitos. El hijo más pequeño de la familia Solórzano sufre fuertes alergias a las picaduras. En la cabeza exhibe marcas. “Tenemos que controlar que no se rasque. Gasto fortunas en repelentes y cremas para los mosquitos, no se puede estar así”, lamentó Carlos Solórzano, esposo de Yudith. Hoyos optó por ofrecer una mirada más optimista. “Somos una fábrica de mosquitos. Exportamos para todo el barrio”, ironizó.
Los problemas, coincidieron los vecinos, empeoran cada vez que se produce una tormenta. En anteriores oportunidades el agua estuvo a punto de entrar en las viviendas. “La última vez llegó a la puerta de mi casa. No entró pero es cuestión de esperar una tormenta más fuerte para que se produzca una catástrofe”, protestó Cinthia Flores, residente de la cuadra.
Cuando cesan las lluvias, las condiciones empeoran por las visitas de las alimañas. “Después de que llueve comienzan a aparecer las víboras. Saqué cinco dentro de mi casa. Es muy peligroso con tantos chicos cerca”, dijo Carlos.
El intendente de Alderetes, Sergio Venegas, indicó que los barrios recientemente construidos por el Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (Ipvdu) poseen problemas con el desagüe. “Hay una deficiencia estructural grave en lo que es el escurrimiento del pluvial en esa zona -aseveró-. Podemos brindar una solución momentánea, que es drenar y volver a esperar a que se llene”.
Limpieza por los barrios
Continúan los operativos integrales de limpieza que realiza el municipio capitalino. En esta ocasión recorrió el barrio 23 de Febrero (en la zona sur de la capital). Las tareas consistieron en fumigación de hogares, poda de árboles y erradicación de basurales. El municipio informó que los trabajos finalizarán el viernes.