La espera se hizo larga y profundizó el malestar de los vecinos. Por tercera jornada consecutiva, ayer no se logó restablecer el tránsito en el corte producido en la ruta 38, a la altura del paraje La Posta (cinco kilómetros al sur de La Cocha). El problema se desencadenó al ser arrasada por una creciente la alcantarilla que atravesaba la carretera.

Empleados de la empresa Green S.A, a cargo del mantenimiento de la ruta, trabajaron sin descanso en el afán de rescatar la retroexcavadora que se hundió el miércoles en el canal mientras operaba. La máquina debía acondicionar el acueducto para que instalaran un par de caños metálicos, imprescindibles para reconstruir la alcantarilla. Pero la tarea estaba complicada a causa de que el motor se había averiado y la retro seguía empantanada en el arroyo. “Primero se tiene que sacar la máquina para recién instalar los caños”, advirtió un vocero de Vialidad de la Nación.

A causa del inconveniente permanecen aisladas más de 600 familias de La Posta, El Jardín, El Suncho, Huasa Pampa Sud y Rumi Punco. Al descender el nivel del agua del canal, durante la mañana se habilitó un badén provisorio para peatones y motociclistas. Sin embargo, la medida no alcanzó a amainar la bronca de los lugareños.

Una odisea

Debido a estas contingencias las escuelas de las poblaciones aisladas no pueden comenzar las clases. Y no son pocos los que tienen que enfrentar una verdadera odisea para trasladarse a las ciudades para hacer diligencias, trabajar, concurrir al médico o a comprar mercaderías.

“Hay escuelas que están anegadas y los docentes, a causa de este corte, no pueden llegar para dictar clases”, sostuvo María del Valle Correa, de Huasa Pampa. “Estamos viviendo una pesadilla porque uno no puede ni ir a trabajar. En mi caso falté porque los transportes no funcionan. Y si alguien te acerca hasta el corte, del otro lado tiene que esperarte otro vehículo que te lleve a destino”, apuntó.

La Escuela 24 Obispo Colombres, de La Posta, es la muestra de los estragos que ocasionó la creciente registrada durante la madrugada del martes pasado. Permanece en medio de un mar de agua y las aulas están llenas de lodo. En la ciudad de La Cocha tampoco se iniciaron las clases, en razón de que muchos alumnos y docentes provienen de las poblaciones aisladas.

No sólo los vecinos que viven al sur del corte que acusa la 38 en La Posta están sin poder salir de sus pueblos. También padecen los de El Palancho, Esquina, El Mistol y Bajastiné, a orillas de la ruta 334 que une La Cocha con Taco Ralo. La carretera se mantiene totalmente anegada por el desborde de canales y acequias.

Camino alternativo

Al postergarse la rehabilitación del tránsito en la ruta 38, el intendente de La Cocha, Leopoldo Rodriguez (h), impulsó el acondicionamiento urgente del anterior tramo de la carretera nacional. Ayer permanecía intransitable por culpa de las lluvias, por lo que máquinas de Vialidad de la Nación y Green S.A trataron durante toda la jornada de dejarlo apto para el tránsito. Si no llovía, podría ser habilitado hoy.

“Ese camino hasta no hace mucho estaba en buenas condiciones, pero se lo cavó para construir cordón cuneta y quedó en bajo nivel”, comentó un lugareño.

Los transportistas que permanecían en el corte y se resistían a buscar otra ruta alternativa para llegar a Catamarca finalmente abandonaron la espera. Inevitablemente tuvieron que optar por dirigirse a la ruta nacional 157.

Responsabilidades

Los vecinos de La Posta insisten en que la descomunal crecida del canal que pasa por el pueblo y que destruyó la alcantarilla se debe a los desmontes descontrolados y los desvíos de los cursos de agua que practicaron los agricultores para salvar sus fincas. “El problema no es de ahora. Esto viene desde hace tiempo. Lo que pasó es que llovió más de lo normal”, enfatizó Gustavo Varela.

El presidente del Concejo Deliberante de La Cocha, Leopoldo Rodríguez (padre del intendente), anticipó que impulsará un estudio de los planteos vecinales en torno a las posibles causas del desastre que ocasionaron las aguas en esa zona. “Vamos a determinar si hay una tala excesiva y la manipulación desaprensiva de los cursos de agua por parte de agricultores -comentó-. De esta forma veremos las medidas a impulsar”.