Detrás de toda gran obra siempre hay un gran artista; detrás de dos grandes nadadores, un mentor. Guillermo Bertola y Cecilia Biagioli hicieron una demostración de alto impacto en las aguas abiertas del dique Celestino Gelsi y se adjudicaron sin problemas el primer puesto en sus respectivas categorías, en el VIII° Cruce a Nado de El Cadillal. Pero el mérito de tal destreza recae también en Claudio Biagioli, hermano de Cecilia, y entrenador de ella y de Bertola.

Al llegar al dique, el cordobés se asombró por la inmensidad del paisaje. “Mirá lo que es eso”, exclamó, maravillado por una de las joyas de la provincia. Contempló la escena durante unos instantes y, antes de meterse de lleno en lo que sería la carrera, aceptó dialogar con LG Deportiva. Primero, agradeció la invitación para competir en nuestra provincia. “Estamos buscando nuevos medios para la natación en aguas abiertas y Tucumán los tiene. Ojalá sean aprovechados para el futuro”, dijo el joven, de 35 años.

Añadió que para lograr cumplir con la prueba de 10.000 metros diagramada en el dique debe existir una preparación exigente. “Es un esfuerzo constante, que se traducen en seis a ocho horas de trabajo. Practicamos en doble turno, por la mañana y por la tarde”, contó Claudio; y agregó que la jornada de entrenamiento con sus pupilos comienza a las 7. “Esto demanda un esfuerzo constante, una buena alimentación y dejar muchas cosas de lado”. Esta costumbre de arrancar muy temprano con sus obligaciones acaso la aprendió cuando tenía 21 años y amasaba el pan que luego vendían en la panadería familiar

Mientras viajaba desde San Miguel de Tucumán hacia El Cadillal, Biagioli también iba planificando con Bertola las tareas para la 2ª fecha de la World Cup, que se realizará en Abu Dabi.

Pero el trabajo constante no le causa sólo satisfacciones, también le trajo problemas de estrés. “Sufría de insomnio y decidí visitar a un médico. Ahora estoy muy bien” explicó, feliz y con la característica tonada cordobesa.

Según destacó, de Tucumán se llevó lo mejor y vivió una experiencia altamente satisfactoria. Hasta se permitió salirse de la dieta estricta. “Pedí una milanesa napolitana, estaba increíble”, comentó, mientras se relamía por el recuerdo.

Biagioli precisó que actualmente pocos nadadores pueden vivir de la disciplina. “Seis, siete u ocho, nada más. Necesitamos más torneos como este”, señaló. Y dejó entrever que seguirá promoviendo el crecimiento de la natación; en especial, en aguas abiertas. “La única carrera internacional que tenemos en el país es la de Viedma. No estaría mal que sumemos a El Cadillal”, dijo.

Biagioli también fue nadador, aunque hizo su carrera en piletas, nunca en aguas abiertas. Actualmente se desempeña como entrenador de la selección olímpica nacional que, entre otros, integran su hermana y Bertola.

¿Te vas a quedar a disfrutar algunas horas de Tucumán?, le preguntó LG Deportiva. “No. Me voy a ver a mis hijos y a mi esposa. A veces, por los viajes, no podemos estar con nuestras familias. Trato de aprovechar el tiempo. Si llego temprano quiero salir a dar una vuelta con ellos”, contestó.