NOVELA

LA NOVELA PERDIDA

HORACIO ELSINGER

(Edunt - Tucumán) 

La Universidad Nacional de Tucumán publicó recientemente, con excelencia en diseño y en imagen, La novela perdida, de Horacio Elsinger. Esta novela o nouvelle -cuento híbrido con características de novela- incorpora los dibujos del talentoso tucumano Ricardo Abella y convierte al libro en una pequeña joya de arte.

El narrador evoca a su padre, periodista del diario Noticias, con una vida acorde a los profesionales de esa época: los años 60, la vieja Remington, los amigos, la política, los bares, el profesionalismo, cientos de cigarrillos y litros de vino. Y lo rescata en su utopía de reescribir su novela perdida.

La vida de ese padre abre las puertas a la época maravillosa de un Tucumán perdido en una novela perdida para siempre. Ese es el tema: la pérdida. El escritor Elsinger mira, como a un niño incorregible, a su propio padre. Y una vez que el lector se instala en esos años, lo siguiente será sentarse en “Los dos Gordos” o en el bar “Colón”, y adentrarse en las luchas de los obreros de la caña a comienzos del siglo XX. Allí el relato confluye con el testimonio de un periodista vivo en la actualidad llamado Marcos Taire. Hasta ese momento el padre podía haber sido un personaje de ficción, pero cuando la novela toma el atajo del testimonio, la ficción se torna real, historia, presencia. De esta manera este hibrido nos sumerge en una lectura que captura al lector hasta la última página.

La novela perdida, haya sido terminada o no -piensa el padre- desaparecerá y más pronto de lo que uno imagina. ¿Y entonces para qué escribir?, se pregunta el narrador. Y el padre contesta con una frase que acaso parafrasea a George Bataille: “Para distraer a la muerte”. Y de esta manera el libro se cierra.

Los dibujos de Ricardo Abella acompañan la novela, no la describen, sino que le otorgan un plus elevándola.

© LA GACETA

Marcos Rosenzvaig