En los pasillos de la Facultad de Artes de la UNT todavía no circulan muchos alumnos. Sólo se observa a algunos que van a consultar por las mesas de exámenes. En cuanto a los ingresantes a primer año, hasta el momento son 233 los inscriptos.

Si bien el promedio de estudiantes que comienzan una carrera en esta Facultad es de 1.000 por año, son pocos los que se inscriben en diciembre y febrero. Lo que sucede en muchos casos es que adeudan materias del secundario y terminan de rendirlas en las últimas mesas. “Por eso, siempre viene mucha gente a último momento”, dijo Guillermo Castaño, coordinador de Asuntos Estudiantiles. Este año, las inscripciones cerrarán el 31 de marzo y las clases se iniciarán el 3 de abril.

Las carreras más elegidas de la unidad académica de Bolívar y Chacabuco siguen siendo las licenciaturas en Artes Plásticas y en Diseño de Interiores y Equipamiento. En 2016 hubo 244 inscriptos en la primera y 203 en la segunda, de un total de 1.076.

Primeros pasos

Después de haber observado que el Ciclo de Iniciación no respondía a las necesidades de los ingresantes, las autoridades decidieron reemplazarlo por un Ciclo de Articulación Universitaria. Esto se incorpora como un espacio dentro del horario de cursado de cada cátedra, durante las dos o tres primeras semanas de clases.

Por un lado, se modificará el eje de lecto-comprensión de texto por uno de lecto-producción. “Lo hacemos para apuntalar las dos competencias en las que los estudiantes tienen dificultades”, destacó Raquel Pastor, decana de la Facultad.

Además, los alumnos recibirán la información proporcionada tradicionalmente sobre los servicios para estudiantes, cómo se los va a acompañar, a dónde tienen que recurrir en caso de necesidades académicas, administrativas y de salud. Según Pastor, todo esto apunta a que los ingresantes aprendan a manejarse porque, como el mundo universitario es muy diferente al secundario, la mayoría comienza con inseguridades y miedos.

Esta formación inicial incluirá material acerca de la importancia de cuidar el patrimonio artístico de pinturas, esculturas y arquitectura del edificio. “Un estudiante de arte no puede no valorar el patrimonio”, sentenció la decana.

Más espacio

Pastor adelantó que es muy probable que para abril la Facultad cuente con la ex sede de la Escuela de Bellas Artes, ubicada en Buenos Aires al 700. Según la decana, se hicieron trabajos en las cañerías y las cloacas en el lugar, que se cerró hace tres años.

“La entrega de ese espacio es muy importante porque hoy tenemos casi todas las carreras acá”, sostuvo Pastor. Allí volverán a funcionar Luthería y el laboratorio de Fotografía, y se redistribuirán clases de las otras carreras.