Al mal momento futbolistico y a la dolorosa salida de Carlos Tevez, el entrenador de Boca, Guillermo Barros Schelotto, sumó otro dolor de cabeza. Sucede que durante el entrenamiento de esta mañana, los defensores Juan Manuel Insaurralde y Jonathan Silva provocaron un escándalo y se tomaron a golpes de puño. Debieron ser separados por sus compañeros.

"Ustedes dos, vayanse y no vuelvan más", les gritó el "Mellizo", pero fue tan grande la gresca que, a pesar de que fueron sacados del campo de ensayos, siguieron a los golpes en el vestuario.

Insaurralde, de 32 años, inició el año pasado su segundo ciclo en Boca. En 2010 había agredido a Jesús Méndez, con quien también intercambió golpes en un entrenamiento.



Silva, de 22 años, también llegó durante 2016 a los "Xeneizes", después de iniciar su carrera en Estudiantes y de continuarla en Sporting Lisboa, de Portugal.

Se sospecha que ambos jugadores serán apartados del plantel y que recibirán una dura sanción por parte del cuerpo técnico y del club.