El 1 de marzo será una fecha clave en la lucha contra el narcotráfico para la provincia. Ese día se realizará la licitación de las nuevas rutas aéreas de los aviones que aterrizarán en el aeropuerto Benjamín Matienzo. En otras palabras, se abrirán las pistas para vuelos internacionales y, en principio, crecerían las posibilidades para que los narcos intenten ingresar droga a la provincia.

Desde Buenos Aires, voceros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria confirmaron que están muy atentos a lo que suceda. “Si se confirman las rutas calientes, tendremos que hacer varias modificaciones en nuestro trabajo de prevención. Será un enorme desafío”, explicó una alta fuente de la fuerza.

Según explicaron, las “rutas calientes” son los vuelos que salen o llegan de países como Bolivia, Perú, Paraguay, Ecuador, Colombia, Chile y Estados Unidos, entre otros. Esas son naciones donde se producen y donde se lleva droga desde distintas partes del mundo.

Si se llega a confirmar un plan de vuelo que contemple esos países -que es lo que ocurrirá con seguridad-, se instalará nuevos sistemas de seguridad para detectar si “mulas” intentan ingresar drogas.

“Se los conoce como Body Scanners, que permiten detectar en el acto si las personas llevan sustancias en su cuerpo. Contamos con esos elementos en los aeropuertos de Salta y Córdoba, que también son internacionales”, destacó el vocero de la PSA, que no pudo confirmar si también se incrementará la cantidad de efectivos de la fuerza en la provincia.

Desde la Nación no están preocupados por el tiempo que necesitarán para adecuarse a la nueva realidad de la aeroestación. Extraoficialmente se supo que el aeropuerto cerrará sus puertas entre el 1 de junio y el 30 de agosto (en principio se utilizarán las pistas de Termas de Río Hondo, Salta y Santiago del Estero). “Tendremos el tiempo suficiente para preparar el lugar y capacitar a nuestra gente”, explicó la misma fuente.